jueves, 4 de marzo de 2010

La Carretera de la Muerte

Una de las mayores atracciones turísticas en los alrededores de La Paz es el descenso en bici de la llamada Carretera de la Muerte. Ésta conecta La Paz con Coroico, unos 69 Km. de carretera descendiendo la región de los Yungas.

Recibe este nombre porque se trata de un "camino" de 2-4 metros de amplitud que transcurre por la ladera de las montañas y a uno de los lados tiene unos precipicios por los cuales se han despeñado cantidad de vehiculos, ya que era la única y por lo tanto la carretera usada por autos, flotas (autobuses) y camiones pesados para subir a La Paz por los Yungas. Resulta impensable cómo podían encontrarse dos vehiculos pesados de frente en esta carretera, y cómo hacían para darse paso (resulta que a menudo el que estaba en el lado del precipicio se caía). Actualmente existe una carretera alternativa que absorve el tráfico pesado, por lo que la antigua carretera ha quedado básicamente para uso local y como reclamo turístico para descensos vertiginosos en bicicleta.

Así que me lancé a ello, y resultó de lo más espectacular! No sólo por el descenso de 69 Km. en sí, sino por los paisajes espectaculares que acompañan en todo el trayecto. El descenso comienza en La Cumbre, a casi 4.700 m. de altitud, y concluye después de unos 65 Km. en Yolosa, a unos 1.1oo m. 4-5 Horas de descenso a toda velocidad, pasando por debajo de cascadas y atravesando riachuelos, además de pasar de temperaturas bastante frías en La Cubre a un calor tropical agobiante en Yolosa (con bañito incluido en la piscina del hotel donde comimos).

En todo el trayecto se pedalea únicamente unos 5-10 minutos, lo que sí se cansan son las manos de tanto frenar en las curvas, a no ser que tengas una bicicleta con frenos hidráulicos (yo no la tuve). Al llegar a Yolosa comida buffet en un hotel, bañito en la piscina y vuelta a La Paz por la carretera nueva (sin asfaltar en algunos tramos), espectaculares paisajes de las montañas y valles de los Yungas. En definitiva, una excursión recomendadísima!

Bolivia


Después de un parón de 3 meses (escribiendo, porque el parón real sólo fue de 15 días en Barcelona) voy a seguiros contando cosas mientras esté viajando o residiendo en otros países, como es el caso ahora que vivo en La Paz (Bolivia) por motivos de trabajo.

Bolivia es el octavo país más extenso de América, aunque cuenta únicamente con unos 10,5 millones de habitantes. Resulta un país bastante desconocido, pero os puedo asegurar que es uno de los países más espectaculares que he visitado hasta el momento. Al contrario de lo que la mayoría cree y cuenta la capital es Sucre (y no La Paz), donde reside el poder judicial. Los poderes legislativos y ejecutivos están trasladados a La Paz, pero oficialmente la capital sigue siendo Sucre y cualquier Boliviano te responderá muy claramente a esa pregunta.

Bolivia tiene un relieve espectacular! Desde la región andina (28% del total, cumbres de hasta 6.500 m.), pasando por la región Subandina (13%, el altiplano y los valles de los Yungas) hasta la región de los Llanos (casi el 60% del total y es básicamente selva amazónica, otro aspecto desconocido por la mayoría). Así que cuando llegué al aeropuerto del Alto (4.000 m.) y salí a la calle me quedé por primera vez boquiabierto al notar la inmensidad del altiplano y la belleza de las cumbres en el horizonte. El Alto es una ciudad de aproximadamente 1 millón de habitantes que se encuentra justo al borde del altiplano, y a escasos 15 minutos de La Paz. Ésta se encuentra a 3.800 m. y en pleno valle, a un lado las cornisas espectaculares del altiplano y al otro la Cordillera Oriental, con el imponente Illimani (casi 6.500 m.) que se observa desde casi cualquier punto de la ciudad. La altura afecta a mucha gente cuando llega aquí, el famoso sorojchi (mal de altura) que provoca mareos y dolores de cabeza, además de cansamiento extremo. De hecho los primeros días (y semanas) te cansas de forma exagerada al caminar 5 o 10 minutos, o al subir algunas escaleras, así que como dicen por aquí los primeros días tienes que caminar poquito, comer poquito y dormir solito.

La gente boliviana es encantadora, hablan con una acento muy simpático y de forma muy educada. Existen multitud de etnias en Bolivia, de hecho desde la Constitución de 2009 se llama Estado Plurinacional de Bolivia (antes era la República de Bolivia) y además del castellano se habla el Quechua, el Aimara y el Guaraní principalmente. Aquí a las pajitas se les llama bombillas, a las escaleras gradas, los pisos son departamentos, los coches son autos, y para casi todo utilizan diminutivos graciosísimos, por ejemplo si estoy con varios en un restaurante y pido solamente una cerveza, el camarero me va a preguntar a modo de confirmación: "Unita?". También utilizan constantemente la expresión "ya" o el "no más", como en "pase no más" o "le pregunté no más", me encanta cuando lo dicen, me parece gracioso, de hecho ya me he adaptado bastante a su forma de hablar e intento hacerlo a su manera simpre que puedo (no me costó demasiado olvidarme del "coger" y canviarlo por el "agarrar" o "tomar").

De momento y por disponer de poco tiempo libre en estas primeras semanas he podido visitar (además de La Paz) las ruinas de Tiwanacu (20 km. al sur del lago Titicaca, fue la capital de la cultura preincaica Tiwanacota, desde el 1.500 a.C. hasta el 1.200. d.C. y que se cree sirvió de base para las posteriores culturas americanas, entre ellas la Inca) y el Valle de la Luna, a las afueras de La Paz, un valle precioso con formaciones rocosas erosionadas durante milenios y que ahora forman un paisaje insólito y curiosísimo (se puede ir en transporte público, mini bus hacia Mallasa).

El transporte público en La Paz está formado por micro-buses (autobuses antiguos preciosos que hacen rutas fijas y que puedes parar y bajarte en cualquier momento, coste de 1 Bs.), mini-buses (especie de furgonetas que hacen rutas fijas también y que puedes también parar en cualquier momento, coste desde 1 Bs. a 2,5 Bs), Trufis (taxis de ruta fija compartida que puedes parar en cualquier momento y compartir con otra gente, coste 3 Bs.) o taxis, que cuestan entre 8-15 Bs (trayectos normales dentro de la ciudad). El litro de diesel va a 37 Bs (1€=10 Bolivianos).
La gastronomía... buenísima! Silpancho, Chairo Paceño, Plato Paceño, Pique Macho, Chicharrón de Chancho (cerdo), mucho pollo, Anticuchos (brocheta de lonchas de corazón de vaca con papas, buenísimos!), Pacumutus (brochetas de carne), Choripan, Salchipapas, Sopa de Quinua, etc. en resumen mucha carne de res (vacuno), de llama y pollo, casi siempre una sopa de primero y poca variedad de pescado (trucha del Titicaca es lo principal, aunque hay alguna otra especie como el Pejerrey y el Surubi). De hecho en los restaurantes japoneses de por aquí utilizan trucha casi de forma exclusiva y algo de pejerrey a veces... Se pueden encontrar menus diarios en La Paz desde 5 Bs (50 céntimos de euro!, primero, segundo y postre), yo probé un menú decente por 8 Bs. y normalmente comemos de menú por 12 o 15 Bs. En los mejores restaurantes de La Paz se come muy, muy bien desde 50 Bs. hasta 100 o 120 Bs. como máximo. En todos los sitios de Bolivia en los que te sientas a comer te van a traer lo primero un cuenquito con Llajua y algo de pan. Se trata de una salsa típica hecha a base de locotos (como chiles super-picantes)... Yo no sabía antes de venir aquí que la comida boliviana puede llegar a ser tan picante, desde el día que comí una pizza con locotos y a poco muero del picor los evito siempre!.

Más de La Paz... la calle Sagárnaga, el Prado, La calle Linares con su mercado de las Brujas y los fetos de llama, el barrio de Sopocachi (donde vivo), la Zona Sur, su vida nocturna (impresionante, mejor que en muchas ciudades que conozco), San Francisco, los aguayos, la cerveza Paceña o la Huari, Plaza Murillo, la 16 de julio en El Alto, las Alasitas... demasiado que contar!

lunes, 21 de diciembre de 2009

Esto se acaba...




En Las Vegas, donde dormí los primeros días en el USA Hostel cerca de Fremont Street, coincidí con Stephane y Gareth (francés y galés) con los cuales iría a recorrer durante tres días lo que nos diera tiempo en Utah y Arizona (Stephane tenía un coche alquilado y teníamos pensado hacer Grand Canyon, Monument Valley, Bryce Canyon y Zion NP). Así que un lunes salimos hacía Grand Canyon aún sabiendo que había previsión de nieve (de hecho esa misma mañana cancelaron algunas de las excursiones organizadas que salían hacia allí). De todas formas decidimos arriesgarnos, y hasta pasada la presa Hoover no hubo problema, parecía que el día iva a aguantar, pero después empezó a nevar y pasada una hora más la situación era ya insostenible. Tormentón de nieve, según las noticias americanas la peor tormenta de nieve en los últimos 15 años... Así que desistimos de llegar al Gran Cañón y buscamos un motel para dormir en Williams, pueblecito a unos 45 minutos de la entrada sur al Cañón y un clásico en la mítica ruta 66.

Las previsiones eran de tormenta durante dos días y nos temíamos lo peor, incluso barajábamos la opción de volver a Las Vegas... pero nada de eso! A la mañana siguiente despertamos con el coche enterrado en nieve (literalmente), pero hacía un día totalmente claro y soleado. Así que nos la jugamos y después de desenterrar el coche partimos hacia el South Rim (la entrada sur, la norte en invierno está cerrada). Me iva a tocar conducir durante tres días por encima de hielo y nieve cientos de kilómetros y sin cadenas, pero para mi sorpresa fue más fácil de lo esperado, ningún susto.
Así que en estas condiciones hicimos durante tres días el Gran Cañón (impresionante, qué grandiosidad, y nevado es precioso además de que disfrutamos ese día de una de las mejores visibilidades en todo el año), Monument Valley (brutal, me sorprendió gratamente), Zion National Park (el mejor para recorrer andando, tiene unas excursiones preciosas tanto en invierno como en verano) y Bryce Canyon (espectacular, quizá no tan grandioso como el Gran Cañon pero con más belleza). Vaya, que como había dicho anteriormente pensaba que después de Australia, Nueva Zelanda y otros países esto iva a ser más de lo mismo pero nada de eso, dejé algo de baba y se me pusieron los pelos de punta en cada uno de los parques nacionales que visité en EEUU, y después de ojear algunas fotos de los que no visité tengo claro que quiero volver para verlos todos!
Ya de vuelta en LAs Vegas nos alojamos una noche en el Stratosphere (el que tiene la torre más alta de todo el oeste de EEUU), ya que dormir en Las Vegas entre semana es bastante barato, de hecho nos costó una habitación doble con cama extra 42 USD (es decir, menos de 15 USD por persona, más barato incluso que el hostel). Después de eso me mudé otra vez al hostel durante el fin de semana y mis dos últimas noches las pasé en el Imperial Palace. Esos días aproveché para vivir un poquito más Las Vegas, fiestas en limusine, jugar en varios casinos, visitar los espectáculos gratuitos, club de striptease, pasear por The Strip (la calle donde están casi todos los grandes hoteles-casinos), por Fremont Street, etc. La verdad es que Las Vegas es para vivirla, tienes lo que quieras durante 24 horas al día. Y de Las Vegas volé a... Barcelona! Sí, de vuelta a casa, la verdad es que mientras volaba de vuelta la sensación fue algo extraña... Bien, todavía estoy aclimatándome (qué frío por aquí!); se acabó la vuelta al mundo 2009! (pero como muchos ya sabéis me voy enseguida hacia Bolivia a trabajar...). Muchas gracias a los que hayáis seguido este blog, ¡hasta otra!

jueves, 17 de diciembre de 2009

De camino a Las Vegas

Pues sí, en San Francisco me quedé hasta después del día de acción de gracias y algo más... En total estuve quince días, con Marcos y Andrés, un soriano y un colombiano que dormían en mi mismo hostel. Marcos se compró un autobús grande de pasajeros hace dos años, lo vació por dentro y lo habilitó para vivier en él y ha estado un año y medio recorriendo la costa oeste de EEUU de arriba a abajo. Un personaje genial, la verdad es que los tres lo pasamos muy bien viviendo San Francisco, por ese motivo me quedé más tiempo de lo esperado, un día incluso me tocó cocinar una paella para nueve comensales (salió bastante buena, todo hay que decirlo...).

En San Francisco viví el día de acción de gracias, con su típica cena con pavo al horno y fiesta posterior, y el consecuente Black Friday al día siguiente, es decir, el día que empiezan oficialmente las rebajas y el día en el que los descuentos son más salvajes; habréis visto en las noticias más de una vez la gente haciendo cola en la puerta de los grandes almacenes y entrando a codazos y pisándose unos a otros en cuanto abren... Pués ahora sé porqué, y es que realmente algunos descuentos son escandalosos! por ejemplo camisas (de buena marca) con una rebaja del 40-75% más otra rebaja añadida del 10-20%, y si le sumamos el cambio euro-dólar (1,5 USD por Euro aprox.) te sale la ropa tirada de precio! Los MACs ese día salían a mitad de precio de lo que cuestan en España, y los tejanos ("¿de Tejas?" como me dirían los sorianos, ya que en teoría se dice "vaqueros") de marca y último modelo salían a 30 euros o menos... Impresionante! Ese día hay ambientazo de compras por la calle, la zona de Union Square a rebentar y todo el mundo cargando cantidad de bolsas repletas, no me extraña, sobretodo comparado con los precios carísimos que tenemos en casi toda Europa para TODO. Aún sin tener en cuenta las rebajas la ropa ya sale algo más barata (por ejemplo camisetas de infinidad de marcas, buena calidad y diseños interesantes cuestan entre 20 y 30 dólares, es decir al cambio no llegan a 20 euros...), el comer en cadenas de Fast Food es barato (cómo me he puesto de 1/4 pounder Double Cheeseburguer por 1 dólar en el Burguer King!), se puede comprar en los supermercados grandes de forma muy económica... El alojamiento ya es otro cantar, dormir en un hostel puede costar de 24 a 35 dólares en las grandes ciudades (yo pagaba 32 en LA y 25 en San Francisco, Las Vegas es otro mundo), lo cual no resulta tan económico.

Desde San Francisco visité Yosemite National Park, tenía pensado ir en coche alquilado hasta Las Vegas pero en EEUU alquilar un coche en un estado y dejarlo en otro sale algo caro (incluso dejándolo en una ciudad diferente en el mismo estado), así que decidí hacer la visita al paque, volver a San Francisco y desde allí coger un autobús a Las Vegas. El parque, precioso, con El Capitán, Half Dome, algunas sequoias gigantes, ciervos, coyotes, etc. Después de haber visto recientemente algo de Australia y bastante de Nueva Zelanda tenía la impresión de que los parques naturales de EEUU no me iban a sorprender, y la verdad es que Yosemite no me dejó boquiabierto (aunque casi)... pero los parques que vería en Utah y Arizona dentro de unos días... wow, los pelos de punta! (os lo explico más adelante).

Las Vegas como es decía, otro mundo! El primer día que llegué me tocó salir de fiesta en limusine, ir a un club bastante decente en la azotea del Mandalay Bay (uno de los hoteles-casino más grandes en The Strip, la calle donde están casi todos los hoteles-casinos como el Mirage, el Bellagio, el Luxor, el Caesar Palace, el Excalibur, el MGM, el París París, etc.) y con vistas impresionantes de Las Vegas, y probar algo de suerte en alguno de los casinos que inundan las calles... Para vivirlo, pero lo cuento en el próximo post.

domingo, 22 de noviembre de 2009

De Los Angeles a San Francisco

Ahora sí que estoy en la etapa final del viaje. Y me siento extraño, ya que tengo ganas de continuar y de volver a casa al mismo tiempo. Creo que me he acostumbrado a este tipo de vida, aunque no tengo claro que pudiera vivir así por mucho tiempo. Como siempre en la vida lo mejor es conseguir un buen balance entre todos los extremos, viajar durante casi un año creo que ha sido rozar uno de los extremos (de vez en cuando hay que probarlos), y la verdad es que la experiencia ha sido increible y apasionante (ha valido la pena probarla, eso lo tengo muy claro), pero quizá no repetiría un viaje tan largo, entendiendo como viaje el no parar en ningun sitio a trabajar una temporada por ejemplo, lo cual sería diferente. De todas formas nunca se sabe...

Desde Fiji volé hacia LA haciendo escala en Auckland (Nueva Zelanda). Fue un poco extraño, ya que salí de Fiji el día 14 a las 15 p.m. más o menos y hacia las 18 h. llegaba a Auckland... hasta ahí bien. Mi siguiente avión salía de Auckland el mismo día 14 a las 23 p.m. y tardaba unas 12 horas en llegar a LA. Así que cuando llegué a LA, hacia las 16 p.m. pensaba que era ya día 15... pero no, resulta que todavía estábamos a día 14 (no me di cuenta hasta que hice el check in en el hostel, de hecho en mi diario ya había puesto la fecha equivocada). Había ido hacia atras en el tiempo! (jejeje, que bien suena eso)... Gané unas cuantas horas de vida... supongo que las mismas que había ido perdiendo cuando volaba en el sentido del uso horario.

En LA me alojé en Hollywood, tiene su gracia pasear por Hollywood Boulevard y alrededores, las calles llenas de estrellas en el suelo y de dobles que imitan a cualquier personaje cinematográfico y con los que te puedes sacar una foto (pagando la correspondiente propina, está claro). También hay cantidad de museos de cera y cualquier cosa relacionada con el cine. Por la noche ambientazo, todo lleno de fiestas con colas en la calle, la gente llegando en limusines, Porsches, Ferraris, Hummers (parece que los regalan por aquí), Chevrolets, etc. (algún despistado llega con un VW Golf y parece que esté haciendo el ridículo...). En fin, todo fachada y figureo, lo cual a mi me cansa rápido, así que me di un par de vueltas por Hollywood, por Beverly Hills y Bel Air (para ver las casas de los famosos), Rodeo Dr., Venice Beach y Santa Monica Beach y me fui hacia San Francisco.
En el hostel de LA había conocido a tres vascos (Arantxa, Garbiñe y Ugaitz) con los que alquilé un coche para ir a San Francisco por la costa. Estuvo divertido, la carretera de la costa es bastante bonita (aunque no tan espectacular como me la habían pintado, o almenos no después de haber visto costas impresionantes en otros países anteriores) y tuvimos la suerte de ser parados por un policía motorizado, dormir en un típico motel de carretera, ver un robo en San Francisco (le robaron la bici a una chinita), probar algunas cadenas locales de hamburguesas... vaya, auténtico USA!! En San Francisco además visitamos la ciudad en sí, Alcatraz, El Golden Gate Bridge, etc. La verdad es que la ciudad es bastante agradable, es más o menos bonita, se puede caminar o ir con transporte público fácilmente a todos los sitios y no parece en absoluto peligrosa (es la ciudad americana favorita de casi todo el mundo al que le preguntas). Por todo esto y porque en el hostel estoy bastante a gusto con la gente que he conocido me voy a quedar por aquí como mínimo hasta que pase el día de acción de gracias (26 de noviembre). Hasta otra!

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Awesome Fiji!

Ir a andar por una playa paradisíaca con aguas cristalinas y cocoteros en la orilla, tumbarse en una hamaca rodeado de cocoteros y a orillas de una playa paradisíaca a leer, hacer snorkeling en la playa (paradisíaca, claro), hacer submarinismo, leer más, ir a otra playa paradisíaca (todas desiertas o casi desiertas y con aguas cristalinas o azul turquesa), conocer a otros mochileros que van de isla en isla como yo, hacer más snorkeling (en cualquier arrecife de coral o para ver un avión americano de la 2a guerra mundial hundido), leer otra vez, hacer una inmersión con tiburones (y alimentarlos con trozos de atún), acercarse a cualquier palmera a coger un coco para beber el agua, pegarse un atracón en el buffet de las Fijian Nights en cualquiera de los resorts de las islas, ver los espectáculos de danza de la gente local, beber Kava con la gente local, tomar alguna cervecilla después de cenar con otros mochileros, leer un poco más, ver un atardecer espectacular en la playa, subir a la colina de la isla para tener unas vistas impresionantes...

Eso es más o menos Fiji, almenos la parte que yo vi (que es pequeña). Venía con pocas expectativas, ya sabéis que yo me aburro rápido en la playa, pero Fiji me ha encantado, he disfrutado de un buen descanso y he aprovechado para hacer alguna actividad que me había quedado pendiente en otros países (submarinismo).

Fiji no es tan caro como algunos lo pintan si no se tiene en cuenta el cómo llegar hasta aquí. Es por eso que el 90% de gente que me he encontrado por Fiji está haciendo algún tipo de vuelta al mundo y con billete de vuelta al mundo (si no es así el billete de avión desde Europa es algo caro) esto está plagado de mochileros. De hecho me he encontrado muy pocas parejas de luna de miel (quizá van a resorts de lujo que yo no he pisado evidentemente) y algún turista que ha venido expresamente a Fiji, pero no es lo habitual. También comentar que un porcentaje muy alto de la gente que pasa por aquí son ingleses, después alemanes y suecos y después otras nacionalidades. Dormir en Nadi (o en la playa cerca de Nadi) cuesta desde 10-15 FD (1 Euro = 2,7 Dólares de Fiji) a 30 FD en función del tipo de habitación (con piscina en todos sitios y desayuno incluido). Una comida puede costar unos 15 FD, aunque en el pueblo se puede comer por 5 FD (sin bebida). Un corte de pelo me costó 7 FD y los resorts en las islas (en las Yasawas en este caso) cuestan desde 50 a 110 FD por noche (en las islas no se puede pagar por alojamiento únicamente, es obligatorio contratar el paquete completo que incluye alojamiento y todas las comidas, no hay otra opción), aunque el precio medio en resorts bastante decentes (y situados en las mejores zonas) es de 65 FD (es decir unos 24 euros por noche, todas las comidas incluidas y durmiendo al lado de algunas de las mejores playas y arrecifes de coral de Fiji... no me parece caro...). Una cerveza en Nadi cuesta entre 3 y 5 FD y en las islas a partir de 5 FD. El agua en Nadi es barata, en las islas 4 FD por botella, el PADI Open Water me costó 500 FD (unos 185 euros, lo mismo que costaba en Tailandia y la mitad de lo que cuesta en España...). En definitiva, quitando el vuelo de llegada y salida los precios son bastante razonables.

Mi ruta consistió en visitar 4 islas (la isla de Mana en las Mamanucas y las islas de Waya LaiLai, Naviti y Tavewa en las Yasawas), a parte de la isla principal (Viti Levu). Desde que llegas hasta que te vas de Fiji te pasas el día diciendo "Bula", que quiere decir "Hola", "Bienvenido" y alguna cosa más. A parte de la gente autóctona hay mucha cultura india también, ya que hace años hubo una gran inmigración desde India y ahora ya forman parte de la cultura de Fiji (ha servido para recordarme un poquito a India...). Las Yasawas... espectacular! Aguas de un azul turquesa maravilloso por todos sitios, arrecifes de coral a doquier (incluso en alta mar), playas de arena blanca y aguas cristalinas, cocoteros por todos sitios y pueblecitos encantadores... En Mana aproveché para sacarme el PADI OpenWater (me tocó estar estudiando el día de mi cumpleaños enterito) y caminar alrededor de la isla (aquí se filmó "Survivor" y en una isla cercana "Náufrago"), hice varias veces snorkeling en Wai LaiLai y Naviti (incluso en alguna playa no hace falta ni eso, paseando con el agua a la altura de las rodillas ya puedes ver coral y peces de colores), en Naviti además intenté ver las mantas pero no es temporada y no había ninguna ese día por allí (pero hacer snorkeling en el Coral Garden fue increible) y en Tavewa me di una vuelta por la Blue Lagoon (preciosa, es donde se filmó hace ya unos años "El Lago Azul"), me fui a nadar por unas cuevas espectaculares, hice una inmersión con tiburones para estrenar mi PADI (alucinante, 6 clases diferentes de tiburones, algunos grandecitos - 1,5 m o algo más quizá -, y cantidad de peces inmensos, a parte de moreras, rayas, etc.) y me pasé también por Oarsmans Beach (creo que una de las mejores playas que he visto en mi vida). En la isla principal a parte de Nadi visité Natadola Beach y me llegué a Suva (la capital) para ver algo más de la vida local.

En definitiva Fiji me ha gustado bastante, he estado quinze días y no me he cansado ni aburrido, incluso hay gente que se ha estado veinti pico días por las islas... (eso ya me parece excesivo). Cada vez me queda menos para llegar a Barcelona, sólamente me queda un mes en EEUU y la verdad es que una vez recuperado del bajón que tuve después de China podría continuar viajando durante más tiempo, aunque a la vez también tengo ganas de volver y disfrutar de algo de estabilidad.