Mostrando entradas con la etiqueta Australia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Australia. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de septiembre de 2009

Cruzando el desierto hasta Alice Springs

Después de un par de noches en Adelaide y una excursión a Barossa Valley, una de los zonas de Australia donde mejor vino se produce (visité 4 bodegas, con 7-10 catas en cada una...), salí otra vez en ruta hacia Alice Springs. La excursión duraría siete días y a través del desierto, y la verdad es que fue absolutamente genial!

Al dejar atrás Adelaide el paisaje (y la temperatura) van cambiando progresivamente, del verde al amarillo y más adelante a un tono rojizo . De todas formas la primera noche aún disfrutamos de bastante vegetación en Flinders Ranges National Park, donde vimos pinturas aborígenes y más canguros y wallabíes (mamífero de la familia de los canguros, es como éstos pero más pequeño). Al día siguiente y después de algunas paradas en poblaciones minúsculas (una gasolinera, una tienda y dos casas, eso es un pueblo en el desierto) nos adentramos en el Oodnadatta Track, que es la ruta que vamos a seguir durante parte de la excursión. Para mi sorpresa se trata de una carretera sin asfaltar que atraviesa el desierto (un antiguo camino), por donde pasan incluso camiones (los famosos Trenes de la Carretera, camiones que llevan dos o tres remolques, aunque el récord creo que está en unos quince!).

Estamos ya en pleno desierto, un tipo de desierto con arena rojiza y lleno de arbustos (de vez en cuando algún árbol), algunas formaciones rocosas y de vez en cuando algún canguro o avestruz (de hecho el paisaje se parece bastante al de los dibujos del Coyote y el Correcaminos). El cielo es espectacular, de un azul intenso que contrasta con el blanco de las nubes y el rojizo de la arena, me impacta bastante, creo que nunca había estado rodeado de desierto. Y realmente estamos rodeados, ya hemos hecho cientos de kilómetros en medio de la nada, y para colmo esa noche acampamos ahí, en medio de la nada, valga la redundancia! (ni camping, ni lavabos, ni agua, ni nada!). El mini bus se mete "campo" a través y cuando encontramos un sitio que nos parece adecuado (todos los sitios son iguales, es desierto!) paramos y preparamos la acampada. No llevamos tiendas ni falta que hace, pero sí que tenemos unos sacos especiales de intempérie que abrigan bastante, porque aunque la temperatura durante el día es cálida (estamos en invierno así que no es tan extrema, hace calor pero se aguanta bien) por la noche puede bajar hasta los cinco grados. Preparamos la cena en un hornillo y a dormir bajo las estrellas, un cielo estrellado espectacular, de los más impresionantes que he visto nunca (al nivel de los mejores en Peroniel!). Nunca había dormido al raso antes (bueno técnicamente... he pasado un par o tres noches en estaciones de autobuses o similar...), y la verdad es que cuando me meto al saco y veo el espectáculo que tengo encima se me ponen los pelos de punta. Además la sensación de estar en medio de la nada, sin ruidos... genial!

Después de más kilómetros llegamos a Coober Pedy, el pueblo más importante de la zona con unos 3.000 habitantes. Poblaciones más grandes que esten cerca: 800 km. al sur Melbourne y 600 km. al norte Alice Springs... vaya como os decía, nada alrededor. El panorama es curiosísimo, resulta que la zona es uno de los mejores lugares del mundo para encontrar ópalos, y resulta que no hay método científico para buscarlos, es decir, es cuestión de suerte, estan a unos 10-15 metros bajo el nivel del suelo, se hace un agujero y se van excavando pasillos como en cualquier otra mina y de vez en cuando, oh! suerte!. Así que el pueblo está formado por buscadores de fortuna, que se pasan el día haciendo agujeros y excavando (no hay empresas, por lo que decía antes, no sale rentable por lo recóndito del lugar y por lo inpredecible del éxito). Aquí la gente vive bajo tierra, sí, habéis leido bien. El termómetro sobrepasa fácilmente los 40 grados en verano (alguna vez ha llegado a 64 grados) mientras de noche y en invierno puede bajar a los 5 grados. Es por ello que excavan pisos enteros debajo de las formaciones rocosas del lugar, donde se disfruta de una tempratura constante durante todo el año de 22 grados. Estuvimos visitando uno, espectacular, con su parquet, TV de plasma, etc. todo bien equipado, y por lo que nos dijeron es una de las zonas más baratas de Australia para hacerse uno (no me extraña). Resulta que está prohibido buscar ópalos dentro del término municipal, únicamente es legal si estas ampliando tu piso y encuentras alguno... Os podéis imaginar que las ampliacones de pisos bajo tierra estan a la orden del día, hay una mujer que tiene ya un piso de 21 habitaciones, y vive sola! Visitamos también una mina con algunos ópalos todavía en una pared y a dormir en un hostel bajo tierra (hasta las iglesias son subterráneas). Viendo el paisaje y la forma de vida no resulta extraño que por aquí (o alrededores) se filmaran películas como Mad Max, Pitch Black, Planeta Rojo, etc.

Un día y medio más de autobús (con algunas paradas interesantes como unas fuentes naturales en medio del desierto - nos bañamos en una -, visitas a gente que vive por allí - un freak -...) y llegamos al Uluru - Kata Tjuta National Park. Uluru (Ayers Rock) y Kata Tjuta (Olgas) son dos formaciones rocosas (de hecho Uluru es geológicamente hablando una roca, no es una formación de ellas) que tienen un sigificado espiritual importante para la gente aborígen del lugar. Se estima que viven unos 400.000 aborígenes en Australia, los que no hayáis estado por aquí los habréis visto en algún documental por la TV, tienen la piel de color y el pelo sorprendentemente rubio, además de unas facciones y un tipo bastante curioso (o diferente). Para ellos Uluru y Kata Tjuta son totalmente sagradas, aún hoy las utilizan para sus rituales de iniciación y demás (Uluru básicamente para las mujeres y Kata Tjuta para los hombres), y es un sacrilegio fotografiarlas (algunas partes) o escalarlas. Es por ello que mantienen una tensión constane con el gobierno Australiano que aún hoy permite subir a Uluru, aunque cada vez más está delimitando las zonas de visita teniendo en cuenta las creencias aborígenes y mostrando cierto respeto a las mismas.

La verdad es que a mi me fascinaron las dos, vi Kata Tjuta al amanecer e hicimos el camino del Valle de los Vientos por el interior (unos 7,5 km.), y vimos Uluru al amanecer, mediodía, atardecer y de noche, además de que dimos la vuelta a la roca por la base, más de 9km. (no la escalé). Es mágico, ha valido la pena venir hasta aquí, hay gente que me había dicho que es simplemente "una roca", a mi me parece espectacular. Todavía nos quedará un día para ver el Kings Canyon (bastante impresonante también) y llegar a Alice Springs. Vaya, yo que pensaba que Australia iva a ser un puro trámite para descansar y no hacer demasiado y me ha sorprendido completamente, la verdad es que vuelvo para Sydney encantado de haber hecho esta ruta (recomendadísima como viaje atípico).

jueves, 17 de septiembre de 2009

De Melbourne a Adelaide

Tres días y dos noches para hacer el recorrido... Precioso! Estoy muy contento de haber contratado esta excursión y eso que no ha hecho más que empezar. Básicamente haremos la Great Ocean Road (el punto más conocido son los 12 Apóstoles) y el Grampians National Park.

Ya antes de llegar a Australia tenía obsesión por ver la Great Ocean Road y la verdad es que no sé porqué, ya que no es ni mucho menos uno de los lugares turísticos típicos de Australia. De todas formas a mi me gustó mucho, no es más que una carretera que transcurre cerca de la costa, donde se puede ir parando en algunos puntos específicos a contemplar playas o acantilados impresionantes. El paisaje en tierra es precioso, todo llenos de verdes praderas llenas de rebaños de vacas y ovejas, todo cuidadísimo. De todas formas uno de los puntos culminantes de la Great Ocean Road no iva a ser la costa en sí, ni los 12 Apóstoles, sino el par de horas que paramos en un bosque de eucalyptos para intentar ver koalas en su hábitat... y vaya si los vimos! Estaba lleno! Todos están agarrados a una rama de un árbol y se pasan el día durmiendo o comiendo, y aunque parecía que no íbamos a ver ninguno de cerca al final uno despertó de su letargo y empezó a bajar y subir por la rama mientras comía hojas. Fue sensacional! Menuda emoción! Creo que ver koalas era lo que más ilusión me hacía, pero no pensé que iva a verlos en su hábitat y de tan cerca.

A parte de a ver los koalas paramos en Bells Beach (playa surfera), Bay of Martirs, el London Bridge, Port Campbell y por supuesto a ver los 12 Apóstoles. Impresionante puesta de sol (también volvímos para el amanecer). El Grampians National Park también es muy bonito, vistas espectaculares a unos bosques bajos inmensos, y algunas formaciones rocosas típicas de Australia (Hollow Mountain). De todas formas lo que más me gustó otra vez no fue el parque en sí, sino que en una de las paradas vímos cantidad de canguros (en su hábitat otra vez, esto ya no es tan difícil ya que Australia está plagado de canguros) y pude acercarme a alguno de ellos. Otra vez sentí una gran emoción, otra de las cosas que había que ver en este país.

Para mi sorpresa la comida en la excursión (está todo incluido) no está nada mal, de hecho puedes hartarte en desayunos, comidas y cenas, así que estoy recuperando algo del peso que había perdido en Asia. Incluso comí carne de canguro, buenísima!

domingo, 6 de septiembre de 2009

Ya estoy en Australia!

Pues sí, ya he cambiado de país y de continente. Y de ambiente, menudo cambio! Sidney es una ciudad encantadora, limpia, ordenada, la gente es agradable, buen tiempo (estamos a finales de invierno pero se puede ir en manga corta algunos días)... vaya que parece una ciudad donde vivir bastante bien. Además se pueden visitar casi todos los puntos turísticos caminando. Aquí los hostels son algo diferentes, algunos muy grandes, muy cuidados y con zonas comunes y cocinas inmensas. Ya soy fan de Woolworths o Coles, dos cadenas de supermercados de comida y demás que tienen su propia marca (marca blanca). Compro comida y cocino casi todos los días, por fin se puede comprar de todo y a precios muy bajos. Esto último en cuanto a comida en el supermercado, porque para el resto de cosas el cambio respecto a Asia ha sido importante. Dormir en Sidney cuesta como mínimo 20 dólares australianos (1AUD = 1,7 euros aprox.), con promociones o descuentos ya que sino por menos de 23 AUD no hay casi nada (estoy hablando siempre de la habitación compartida más grande, 28, 16 u 8 camas, las más baratas). Internet es caro, desde 1,5 AUD por hora (buscando mucho, porque lo normal es pagar 4 AUD), las lavadoras son caras, comer en restaurantes es caro... vaya que creo que estaba muy bien acostumbrado a Asia en este sentido (de todas formas los precios siguen siendo algo más bajos que en Europa).

Australia tiene fama de ser uno de los paraísos para los backpackers. Sí que es verdad que el país está muy bien preparado para recorrerlo ya sea en coche, furgoneta o mediante viajes organizados, pero vaya, como cualquier otro país desarrollado y turístico. De hecho lo que hay en Australia es una industria turística alrededor de los backpackers muy bien organizada y pendiente del negocio más que de otra cosa. El tipo de backpacker que se encuentra por aquí es muy diferente al que había por Asia. La mayoría que yo me he encontrado son de la mitad norte de Europa o Norteamérica (ingleses, franceses, holandeses, alemanes, escandinavos, canadienses, etc.), es decir, de poder adquisitivo alto (o sus familias quizá, ya que ellos siempre se autodefinen como mochileros pobres que tienen que trabajar para pagarse las copas que se tomarán por la noche), mucho backpacker adolescente o postadolescente básicamente interesado en salir cada tarde-noche a beber y a ligar. Lo que para muchos es la Tierra Prometida no deja se der un país con buen tiempo casi todo el año y donde los angloparlantes no encuentran ninguna dificultad con el lenguaje (después comentaré algo más sobre este tema). Así ell@s se creen en la onda del mochileo y Australia mientras se nutre de trabajadores a bajo coste (la mayoría de trabajos de bajo nivel) y de un negocio importante alrededor del turismo joven (además de que el poco dinero que ahorran trabajando se lo van a gastar en el mismo país, así que la jugada es redonda). Sinceramente no me gustó demasiado este tipo de ambiente (o no me integré) así que me dediqué a ver la ciudad y poco más, y después de unos días me fui para Melbourne (que conste que estoy generalizando, que quede claro que hay viajeros de todas las nacionalidades, estilos, etc.).

En Melbourne más de lo mismo, buenos hostels, buen ambiente en el centro de la ciudad, parece una ciudad muy "vivible"... Pero después de una semana por allí sin hacer nada ya me estaba aburriendo así que decidí aprovechar el tiempo en Australia para ver algunas cosas. Y eso hice, visto que iva a ser difícil encontrar gente para compartir coche de alquiler (es invierno por el sur y por lo tanto temporada baja, la gente está por la costa este), me fui a una agencia de viajes y contraté una excursión de diez días de Melbourne a Alice Springs. Cabe destacar que Australia es un país joven (dejando a un lado la cultura aborígen) ya que la influencia europea (o invasión europea) no tiene más de 200 años, por lo que un edificio o ruinas de esa edad te las muestran como algo muy antiguo.

La verdad es que no me esperaba que el acento australiano fuera tan difícil. Pues lo es, al igual que el neozelandés, no hay quien los entienda. Como comentaba anteriormente cada vez tengo más claro que los angloparlantes se encuentran aquí de fábula ya que los australianos hablan su idioma (parte de Australia es una ex-colonia británica). Y es que no os podéis imaginar la cantidad de gente (me refiero a angloparlantes nativos, por supuesto) que todavía piensa que el inglés es la "única lengua en el mundo", o que todo el mundo habla o debería hablar inglés... pues sí. No son pocas las veces que en Asia estaba en una tienda, estación de tren, etc. y un angloparlante a mi lado pidiendo alguna cosa en inglés y la persona local no le entendía... pues lo único que saben hacer es repetir lo mismo pero más alto (pero chico no ves que no habla inglés o no entiende tu acento?). Igual que cuando hablas con alguien que tiene un acento que a veces no lo entienden ni los propios angloparlantes de otros países (ejemplos: algunos irlandeses, escoceses, neozelandeses, ingleses), lo normal es que no hagan ni el más mínimo esfuerzo para que les entiendas. No se dan cuenta de que el que está haciendo el esfuerzo de hablar su idioma eres tú, no ellos, incluso cuando les preguntas "Sabes cuáles son las lenguas más habladas del mundo según el número de nativo parlantes?" mmmmm, inglés? (responden todavía algunos ineptos). Pues no, la primera es el Chino, y la segunda es el castellano (según algunos rankings). "Ahhh, y eso?"... Pues aunque no lo creáis todavía hay gente (europeos me refiero) que no sabe que en casi toda sudamérica y centroamérica se habla castellano... Anyway, yo no tengo problemas, hablo inglés y otras lenguas, el problema lo tienen ellos. Cada vez que me encuentro con gente española o de sudamérica hablo castellano (o catalán si se da el caso) sin tapujos esté quien esté delante, el que no me entienda que lo aprenda. Se nota que estoy algo harto del inglés?