miércoles 11 de noviembre de 2009

Awesome Fiji!

Ir a andar por una playa paradisíaca con aguas cristalinas y cocoteros en la orilla, tumbarse en una hamaca rodeado de cocoteros y a orillas de una playa paradisíaca a leer, hacer snorkeling en la playa (paradisíaca, claro), hacer submarinismo, leer más, ir a otra playa paradisíaca (todas desiertas o casi desiertas y con aguas cristalinas o azul turquesa), conocer a otros mochileros que van de isla en isla como yo, hacer más snorkeling (en cualquier arrecife de coral o para ver un avión americano de la 2a guerra mundial hundido), leer otra vez, hacer una inmersión con tiburones (y alimentarlos con trozos de atún), acercarse a cualquier palmera a coger un coco para beber el agua, pegarse un atracón en el buffet de las Fijian Nights en cualquiera de los resorts de las islas, ver los espectáculos de danza de la gente local, beber Kava con la gente local, tomar alguna cervecilla después de cenar con otros mochileros, leer un poco más, ver un atardecer espectacular en la playa, subir a la colina de la isla para tener unas vistas impresionantes...

Eso es más o menos Fiji, almenos la parte que yo vi (que es pequeña). Venía con pocas expectativas, ya sabéis que yo me aburro rápido en la playa, pero Fiji me ha encantado, he disfrutado de un buen descanso y he aprovechado para hacer alguna actividad que me había quedado pendiente en otros países (submarinismo).

Fiji no es tan caro como algunos lo pintan si no se tiene en cuenta el cómo llegar hasta aquí. Es por eso que el 90% de gente que me he encontrado por Fiji está haciendo algún tipo de vuelta al mundo y con billete de vuelta al mundo (si no es así el billete de avión desde Europa es algo caro) esto está plagado de mochileros. De hecho me he encontrado muy pocas parejas de luna de miel (quizá van a resorts de lujo que yo no he pisado evidentemente) y algún turista que ha venido expresamente a Fiji, pero no es lo habitual. También comentar que un porcentaje muy alto de la gente que pasa por aquí son ingleses, después alemanes y suecos y después otras nacionalidades. Dormir en Nadi (o en la playa cerca de Nadi) cuesta desde 10-15 FD (1 Euro = 2,7 Dólares de Fiji) a 30 FD en función del tipo de habitación (con piscina en todos sitios y desayuno incluido). Una comida puede costar unos 15 FD, aunque en el pueblo se puede comer por 5 FD (sin bebida). Un corte de pelo me costó 7 FD y los resorts en las islas (en las Yasawas en este caso) cuestan desde 50 a 110 FD por noche (en las islas no se puede pagar por alojamiento únicamente, es obligatorio contratar el paquete completo que incluye alojamiento y todas las comidas, no hay otra opción), aunque el precio medio en resorts bastante decentes (y situados en las mejores zonas) es de 65 FD (es decir unos 24 euros por noche, todas las comidas incluidas y durmiendo al lado de algunas de las mejores playas y arrecifes de coral de Fiji... no me parece caro...). Una cerveza en Nadi cuesta entre 3 y 5 FD y en las islas a partir de 5 FD. El agua en Nadi es barata, en las islas 4 FD por botella, el PADI Open Water me costó 500 FD (unos 185 euros, lo mismo que costaba en Tailandia y la mitad de lo que cuesta en España...). En definitiva, quitando el vuelo de llegada y salida los precios son bastante razonables.

Mi ruta consistió en visitar 4 islas (la isla de Mana en las Mamanucas y las islas de Waya LaiLai, Naviti y Tavewa en las Yasawas), a parte de la isla principal (Viti Levu). Desde que llegas hasta que te vas de Fiji te pasas el día diciendo "Bula", que quiere decir "Hola", "Bienvenido" y alguna cosa más. A parte de la gente autóctona hay mucha cultura india también, ya que hace años hubo una gran inmigración desde India y ahora ya forman parte de la cultura de Fiji (ha servido para recordarme un poquito a India...). Las Yasawas... espectacular! Aguas de un azul turquesa maravilloso por todos sitios, arrecifes de coral a doquier (incluso en alta mar), playas de arena blanca y aguas cristalinas, cocoteros por todos sitios y pueblecitos encantadores... En Mana aproveché para sacarme el PADI OpenWater (me tocó estar estudiando el día de mi cumpleaños enterito) y caminar alrededor de la isla (aquí se filmó "Survivor" y en una isla cercana "Náufrago"), hice varias veces snorkeling en Wai LaiLai y Naviti (incluso en alguna playa no hace falta ni eso, paseando con el agua a la altura de las rodillas ya puedes ver coral y peces de colores), en Naviti además intenté ver las mantas pero no es temporada y no había ninguna ese día por allí (pero hacer snorkeling en el Coral Garden fue increible) y en Tavewa me di una vuelta por la Blue Lagoon (preciosa, es donde se filmó hace ya unos años "El Lago Azul"), me fui a nadar por unas cuevas espectaculares, hice una inmersión con tiburones para estrenar mi PADI (alucinante, 6 clases diferentes de tiburones, algunos grandecitos - 1,5 m o algo más quizá -, y cantidad de peces inmensos, a parte de moreras, rayas, etc.) y me pasé también por Oarsmans Beach (creo que una de las mejores playas que he visto en mi vida). En la isla principal a parte de Nadi visité Natadola Beach y me llegué a Suva (la capital) para ver algo más de la vida local.

En definitiva Fiji me ha gustado bastante, he estado quinze días y no me he cansado ni aburrido, incluso hay gente que se ha estado veinti pico días por las islas... (eso ya me parece excesivo). Cada vez me queda menos para llegar a Barcelona, sólamente me queda un mes en EEUU y la verdad es que una vez recuperado del bajón que tuve después de China podría continuar viajando durante más tiempo, aunque a la vez también tengo ganas de volver y disfrutar de algo de estabilidad.

lunes 26 de octubre de 2009

De despedida en despedida (se acaba nueva Zelanda)


Antes de llegar a Auckland aún nos dio tiempo de parar un par de días en Rotorua y ver sus piscinas naturales de aguas termales y coloreadas según el mineral que emerge a la superfície en ese área. Algunos aprovecharon para disfrutar de una sesión relajante en uno de los muchos spas que hay por la zona.

Ya en Auckand primera despedida y primeros momentos tristes, Ana, Mireia y Bernat se volvían para Barcelona así que Nina y yo, que nos quedíramos una semana más por Nueva Zelanda, fuimos al aeropuerto a despedirles. Al final habíamos recorrido más de 5.000 km. con la autocaravana, más otros 1.500 que haríamos Nina y yo con el coche da un total de casi 7.000 km.! Menuda sensación tuvimos Nina y yo al sentarnos en el coche después de haber estado un mes en autocaravana, parecía de juguete! (y no era de los pequeños...).

Con el coche aprovechamos para visitar la región al norte de Auckland (Northland) y Coromandel Peninsula. Hicimos couchsurfing un par de veces, es el primer país donde lo he probado (ya lo hice por primera vez en Christchurch) y la verdad es que todo han sido buenas experiencias. con Nina fuimos a dormir a casa de Lisa y Cam, una casa de campo típica de Nueva Zelanda, rodeada de praderas llenas de vacas y ovejas y a 10 km. antes de Kaitaia, de camino a Cape Reinga. Fue de lo más curioso y genial al mismo tiempo, Lisa es descendiente de familia Maori y nos explicó un montón de cosas de sus antepasados (lleva el tatuaje familiar típico Maori debajo del labio inferior) y Cam entre otras cosas destila su propio Whisky y otros licores (ha ganado premios por ello, la verdad es que el "scotch" que bebíamos cada noche después de cenar estaba buenísimo!). tienen gallinas y 13 gatos, la mayoría negros, que se pasean a placer por la casa. Nos llevaron a ver una playa cercana y un cementerio Maori donde estan enterrados parte de los antepasados de Lisa! Un encanto de pareja! Estuvimos tan a gusto que nos quedamos con ellos una noche más de lo previsto. Nina y yo aprovechamos para visitar Cape Reinga, la 90 Mile Beach, Rarawa Beach y las Sand Dunes, precioso! aunque diferente a los paisajes de la isla sur, disfrutamos de lo lindo subiendo y tirándonos desde lo alto de las Sand Dunes, es como estar en el desierto!

Después de una visita relámpago a Coromandel Peninsula volvímos a hacer couchsurfing en Auckland, esta vez en casa de Susy, que vive en una urbanización residencial en las afueras de la ciudad con sus tres hijos pequeños, Andrew, Jamie y David, de 5, 7 y 9 años respectivamente. Un encanto de familia, además Susy cocinaba cada noche, incluso hizo cordero asado (típico aquí) porque no lo habíamos probado todavía. Así que nosotros intentábamos ayudarla lo más posible, jugando al Lego y al ajedrez con los niños mientras ella iba a comprar o limpiando y ordenando la cocina mientras iba a trabajar. Estuvímos super a gusto otra vez, es una de las mejores formas de ver cómo vive la gente local. A parte de las correspondientes despedidas en las casas donde estuvímos me tocó ir al aeropuerto por segunda vez, a despedir a Nina en esta ocasión (yo marchaba un día más tarde que ella). Fue un día triste, me había acostumbrado a viajar con ella, es una de las poquísimas personas que he conocido este año que tienen el viajar como estilo de vida, es decir, una verdadera viajera (lleva 6 años de un lado para otro viendo mundo, ha pisado ya 70 países...). Finalmente, después de otra noche en casa de Susy me fui por tercera vez al aeropuerto de Auckland, esta vez solo (a la tercera va la vencida). Adiós Nueva Zelanda!....

... Y... Hola Fiji!

Emociones fuertes en Kaikoura y a la isla norte


En Kaikoura disfrutamos de lo lindo... Se trata de una península en el noreste de la isla sur que tiene una característica que facilita la presencia de una vida marina riquísima: un cañón submarino de los más grandes del mundo y a poca distancia de la orilla. Esto propicia que se pase de una profundidad de pocas decenas de metros a otra de más de 1.500 en pocos segundos, y esto provoca que por ejemplo las ballenas se encuentren muy a gusto en esas aguas profundas, frías y llenas de comida (el cañón facilita la existencia de comida para ellas). Así que aprovechamos la oportunidad.

Primero fuímos a ver ballenas con un barco... y las vimos. Concretamente dos, fue super emocionante, a pocas decenas de metros del barco. Normalmente la Sperm Whale (el llamado Cachalote, que llega a medir 20 metros de largo) suele estar a gran profundidad durante 30-45 minutos y después sale a respirar durante 5-10 minutos. El capitán del barco utiliza GPS y un micrófono submarino para escucharlas y adivinar cuando y donde puede salir una a la superfície. A parte de las ballenas vimos Albatros y cantidad de Dusky Dolphins nadando y saltando alrededor del barco. Y es con ellos con los que íbamos a nadar al día siguiente, cogímos otro barco, nos pusimos los neoprenos y nos llevaron a alta mar a buscarlos. En cuanto encontrábamos una manada (decenas) nos tirábamos al agua y nos pasaban por todos lados, incluso si conseguías atraer su atención nadaban a tu alrededor un rato. Fue muy emocionante y divertido. También probamos los Scallops, pensándonos que se trataba de escalopa... pero nada que ver, son vieiras! (por eso el hombre me puso una cara de miedo cuando le pregunté si eran de carne de cerdo o de ternera...)

De Kaikoura subimos a Picton para coger el ferry hacia Wellington. Esa noche nos fuimos a dormir a un camping del DOC (del gobierno vaya, unos campings en los que puedes acampar y que normalmente tienes que dejar el dinero en un sobre...). El tema es que llegamos de noche y había llovido y el suelo estaba algo húmedo... Lo adivináis? Pues sí, encallamos de mala manera, no hubo opción a sacar la autocaravana ni con un 4x4 que nos intentó ayudar, así que por la mañana tuvimos que llamar a un camión-grua para que nos remolcase (400 dólares!)

En Wellington se juntó con nosotros Felicia, una chica Indonesa que conocí en Singapur y que vive allí, y salimos de fiesta por la noche. Lo pasamos bien, y hubo coche escoba para alguna... (jejeje). No he comentado nada todavía acerca del nivel de vida en Nueva Zelanda. La verdad es que es algo más barato que Australia pero tampoco demasiado. En un hostel (en ciudad grande) se puede dormir a partir de 15-20 dólares de NZ (1 dólar = 0,5 euros), y se puede comer un menú barato de Fast Food por unos 5-8 dólares. En el supermerdado la comida está a precios bastante asequibles (carne algo más cara como siempre, pero frutas y verduras a buen precio), y en todos los hostels hay cocina para uso de los huéspedes. La autocaravana nos costó casi quince euros por perona y día, y las actividades son algo más baratas que en Europa (por ejemplo la caída llibre nos costó 245 dólares, sin fotos).

De Wellington subimos al Parque Nacional del Tongariro, un volcán precioso! Hicimos el trekking de los Tama Lakes, que es parte del Northern Circuit, otro de los considerados mejores trekkings del mundo (no lo pudimos hacer entero ya que tuvimos mal día y había demasiada nieve en la parte más alpina). Cabe decir que nosotros estamos recorriendo Nueva Zelanda a finales de invierno y principios de primavera... Aunque hace algo de frío creo que es una de las mejores épocas para visitar el país (quizá un mes más tarde mejor), ya que los paisajes estan en su máximo esplendor con nieve, la cual no en todos sitios aguanta en verano.

Los platos "fuertes" de la isla sur


Antes de bajar a Milford Sound intentamos uno de los considerados mejores trekkings del mundo, el Routeburn Track (empezando en The Divide). Nos avisaron de que había nieve y riesgo de avalancha, aún así tuvimos suerte y disfrutamos de un día soleado con lo que pudimos caminar durante casi ocho horas para hacer parte del trekking. Nina y yo llegamos casi hasta McKenzie Hut pero una avalancha de nieve nos impidió el paso asi que tuvimos que dar media vuelta. También subimos al Key Summit, preciosas vistas! Por la tarde cogimos el barco para recorrer Milford Sound, muy bonito, aunque creo que nos impresionó más la cantidad de delfines que nadaban a nuestro alrededor, además de focas y algún pinguino.

De Fiorland subimos a Queenstown otra vez para ir a Glenorchy e intentar el Routeburn Track desde el otro extremo. Impresionante! Menudas vistas! (Volvimos a caminar casi ocho horas). Por aquí se filmaron varias escenas del Señor de los Anillos, no hace falta buscar demasiado, el paisaje es impresionante mires donde mires, cada pestañeo es una postal. Hablando de postales, en algunos países puedes encontrar algunas que te sorprenden y cuyo paisaje es difícil de encontrar en la realidad (la foto es mejor), en cambio en Nueva Zelanda resulta bastante difícil plasmar en postales la belleza del paisaje, resulta mucho mejor la realidad que la foto. Personalmente creo que lo mejor es la gama de colores que se aprecian, unas tonalidades de verdes, marrones, azules y blancos espectaculares, que crean unos paisajes casi indescriptibles (he visto muchos paisajes bonitos en mi vida, pero los de por aquí rayan la perfección, y lo mejor es que hay muchos y muy juntos, de hecho en la isla sur creo que no hemos visto ningún sitio que puedas decir que no está cuidado o que es feo). Donde no hay paisaje espectacular hay unas praderas verdes super bonitas siempre llenas de vacas u ovejas (creo que hay unos veinte millones de ovejas en Nueva Zelanda, por cuatro millones de habitantes...), aunque también vimos granjas de ciervos y yamas. En Glenorchy Mireia, Nina y yo hicimos Skydiving (caida libre), nos tiramos desde 12.000 pies, unos 4.300 m. Fue impresionante!, Mireia y yo ya lo habíamos hecho en Ampuria Brava, pero tirarse encima de Glenorchy con sus lagos y montañas nevadas es absolutamente espectacular!

Después de pasar un día en Queenstown (bastante bonito, además de que hay infinidad de activades para hacer) subimos hacia Mt. Cook y el glaciar Tasman, paraje otra vez super bonito. También paramos en Lake Tekapo y Alexandrina, antes de subir hacia Kaikoura donde tendríamos otra dosis de emociones fuertes. Creo que toda esta parte de la isla sur va a ser mi preferida!

viernes 25 de septiembre de 2009

Empieza la ruta por Nueva Zelanda

Nueva Zelanda es uno de los países que tenía más ganas de visitar. Primero porque todo el mundo me había dicho que es espectacular y segundo porque venían amigos a juntarse conmigo (Mireia, Ana y Bernat desde Barcelona y Nina, la chica francesa que conocí en Laos hace unos meses).
Así que alquilamos una autocaravana, de las más grandes que hay, y nos lanzamos a la carretera desde Christchurch. Después de una cenita para celebrar el cumpleaños de Bernat nos fuímos hacia Banks Peninsula a pasar la noche y paramos a la orilla de un lago donde continuamos con las celebraciones en un paraje super bonito y a la luz de las estrellas. Lo que no sabíamos es que Bernat iba a tener un regalo de cumpleaños algo especial, ya que sin comerlo ni beberlo (bueno bebiendo algo de vino antes, eso debió ayudar) apareció tirado en la orilla del lago con una herida muy fea en la cabeza, tan fea que se le veían hasta las ideas (más bien pocas en ese momento), por lo que tuvimos que llamar a la ambulancia y volver pitando hacia el hospital de Christchurch. Al final unas cuantas heridas, fractura craneal incluida, y un ojo hinchado y morado por el golpe en la frente. Dos días en el hospital que los demás aprovechamos para visitar Banks Peninsula y los pinguinos y focas de Oamaru.

Una vez dado de alta el "paciente" nos fuímos hacia Arthur Pass para pasar a la costa oeste de la isla sur (dado que sólo teníamos carnet internacional de conducir Bernat y yo me iba a tocar conducir a mi solito durante los primeros ocho o nueve días...). Encontramos nieve y lluvia asi que pasamos bastante de largo y paramos la primera noche a dormir en Punakaiki (Pancake Rocks). Allí empezamos a darnos cuenta de que el tema de la caravana no es tan idílico como algunos pensábamos. A parte de que no en todos sitios se puede parar a pasar la noche (me refiero en la autocaravana, sin entrar a un camping), la batería hacía cosas extrañas y para colmo parecía que había goteras cuando llovía, sobretodo en la cama de la parte de atrás. Al final todavía no tengo del todo claro que la opción autocaravana salga más económica que la opción coche y dormir en hostels (de todas formas si se duerme casi siempre fuera de campings y se cocina dentro de la caravana entonces parece que sí sale mejor), aunque yendo cinco la verdad es que la autocaravana es más acogedora y permite cierta flexibilidad, en el sentido de que vamos todo el día juntos (y más cómodos que en un coche), puedes parar a comer o dormir donde y cuando quieres y dispones de nevera y armarios para guardar comida y no tener que hacer y deshacer equipaje cada día.

Después de visitar los Pancake Rocks y Blowholes bajamos toda la costa parando en los glaciares de Frank Joseph y Fox, Okarito y algunas fotos del Lago Wanaka y del Hawea en el Haast Pass(aunque los glaciares son también bonitos no fue hasta el Haast Pass donde empecé a sentirme verdaderamente maravillado con el paisaje). Esa noche dormimos en un parking en Queenstown (parada técnica, está previsto que volvamos a parar de subida) y la mañana siguiente partimos hacia Fiorland, hacia Milford Sounds concretamente.

sábado 19 de septiembre de 2009

Cruzando el desierto hasta Alice Springs

Después de un par de noches en Adelaide y una excursión a Barossa Valley, una de los zonas de Australia donde mejor vino se produce (visité 4 bodegas, con 7-10 catas en cada una...), salí otra vez en ruta hacia Alice Springs. La excursión duraría siete días y a través del desierto, y la verdad es que fue absolutamente genial!

Al dejar atrás Adelaide el paisaje (y la temperatura) van cambiando progresivamente, del verde al amarillo y más adelante a un tono rojizo . De todas formas la primera noche aún disfrutamos de bastante vegetación en Flinders Ranges National Park, donde vimos pinturas aborígenes y más canguros y wallabíes (mamífero de la familia de los canguros, es como éstos pero más pequeño). Al día siguiente y después de algunas paradas en poblaciones minúsculas (una gasolinera, una tienda y dos casas, eso es un pueblo en el desierto) nos adentramos en el Oodnadatta Track, que es la ruta que vamos a seguir durante parte de la excursión. Para mi sorpresa se trata de una carretera sin asfaltar que atraviesa el desierto (un antiguo camino), por donde pasan incluso camiones (los famosos Trenes de la Carretera, camiones que llevan dos o tres remolques, aunque el récord creo que está en unos quince!).

Estamos ya en pleno desierto, un tipo de desierto con arena rojiza y lleno de arbustos (de vez en cuando algún árbol), algunas formaciones rocosas y de vez en cuando algún canguro o avestruz (de hecho el paisaje se parece bastante al de los dibujos del Coyote y el Correcaminos). El cielo es espectacular, de un azul intenso que contrasta con el blanco de las nubes y el rojizo de la arena, me impacta bastante, creo que nunca había estado rodeado de desierto. Y realmente estamos rodeados, ya hemos hecho cientos de kilómetros en medio de la nada, y para colmo esa noche acampamos ahí, en medio de la nada, valga la redundancia! (ni camping, ni lavabos, ni agua, ni nada!). El mini bus se mete "campo" a través y cuando encontramos un sitio que nos parece adecuado (todos los sitios son iguales, es desierto!) paramos y preparamos la acampada. No llevamos tiendas ni falta que hace, pero sí que tenemos unos sacos especiales de intempérie que abrigan bastante, porque aunque la temperatura durante el día es cálida (estamos en invierno así que no es tan extrema, hace calor pero se aguanta bien) por la noche puede bajar hasta los cinco grados. Preparamos la cena en un hornillo y a dormir bajo las estrellas, un cielo estrellado espectacular, de los más impresionantes que he visto nunca (al nivel de los mejores en Peroniel!). Nunca había dormido al raso antes (bueno técnicamente... he pasado un par o tres noches en estaciones de autobuses o similar...), y la verdad es que cuando me meto al saco y veo el espectáculo que tengo encima se me ponen los pelos de punta. Además la sensación de estar en medio de la nada, sin ruidos... genial!

Después de más kilómetros llegamos a Coober Pedy, el pueblo más importante de la zona con unos 3.000 habitantes. Poblaciones más grandes que esten cerca: 800 km. al sur Melbourne y 600 km. al norte Alice Springs... vaya como os decía, nada alrededor. El panorama es curiosísimo, resulta que la zona es uno de los mejores lugares del mundo para encontrar ópalos, y resulta que no hay método científico para buscarlos, es decir, es cuestión de suerte, estan a unos 10-15 metros bajo el nivel del suelo, se hace un agujero y se van excavando pasillos como en cualquier otra mina y de vez en cuando, oh! suerte!. Así que el pueblo está formado por buscadores de fortuna, que se pasan el día haciendo agujeros y excavando (no hay empresas, por lo que decía antes, no sale rentable por lo recóndito del lugar y por lo inpredecible del éxito). Aquí la gente vive bajo tierra, sí, habéis leido bien. El termómetro sobrepasa fácilmente los 40 grados en verano (alguna vez ha llegado a 64 grados) mientras de noche y en invierno puede bajar a los 5 grados. Es por ello que excavan pisos enteros debajo de las formaciones rocosas del lugar, donde se disfruta de una tempratura constante durante todo el año de 22 grados. Estuvimos visitando uno, espectacular, con su parquet, TV de plasma, etc. todo bien equipado, y por lo que nos dijeron es una de las zonas más baratas de Australia para hacerse uno (no me extraña). Resulta que está prohibido buscar ópalos dentro del término municipal, únicamente es legal si estas ampliando tu piso y encuentras alguno... Os podéis imaginar que las ampliacones de pisos bajo tierra estan a la orden del día, hay una mujer que tiene ya un piso de 21 habitaciones, y vive sola! Visitamos también una mina con algunos ópalos todavía en una pared y a dormir en un hostel bajo tierra (hasta las iglesias son subterráneas). Viendo el paisaje y la forma de vida no resulta extraño que por aquí (o alrededores) se filmaran películas como Mad Max, Pitch Black, Planeta Rojo, etc.

Un día y medio más de autobús (con algunas paradas interesantes como unas fuentes naturales en medio del desierto - nos bañamos en una -, visitas a gente que vive por allí - un freak -...) y llegamos al Uluru - Kata Tjuta National Park. Uluru (Ayers Rock) y Kata Tjuta (Olgas) son dos formaciones rocosas (de hecho Uluru es geológicamente hablando una roca, no es una formación de ellas) que tienen un sigificado espiritual importante para la gente aborígen del lugar. Se estima que viven unos 400.000 aborígenes en Australia, los que no hayáis estado por aquí los habréis visto en algún documental por la TV, tienen la piel de color y el pelo sorprendentemente rubio, además de unas facciones y un tipo bastante curioso (o diferente). Para ellos Uluru y Kata Tjuta son totalmente sagradas, aún hoy las utilizan para sus rituales de iniciación y demás (Uluru básicamente para las mujeres y Kata Tjuta para los hombres), y es un sacrilegio fotografiarlas (algunas partes) o escalarlas. Es por ello que mantienen una tensión constane con el gobierno Australiano que aún hoy permite subir a Uluru, aunque cada vez más está delimitando las zonas de visita teniendo en cuenta las creencias aborígenes y mostrando cierto respeto a las mismas.

La verdad es que a mi me fascinaron las dos, vi Kata Tjuta al amanecer e hicimos el camino del Valle de los Vientos por el interior (unos 7,5 km.), y vimos Uluru al amanecer, mediodía, atardecer y de noche, además de que dimos la vuelta a la roca por la base, más de 9km. (no la escalé). Es mágico, ha valido la pena venir hasta aquí, hay gente que me había dicho que es simplemente "una roca", a mi me parece espectacular. Todavía nos quedará un día para ver el Kings Canyon (bastante impresonante también) y llegar a Alice Springs. Vaya, yo que pensaba que Australia iva a ser un puro trámite para descansar y no hacer demasiado y me ha sorprendido completamente, la verdad es que vuelvo para Sydney encantado de haber hecho esta ruta (recomendadísima como viaje atípico).

jueves 17 de septiembre de 2009

De Melbourne a Adelaide

Tres días y dos noches para hacer el recorrido... Precioso! Estoy muy contento de haber contratado esta excursión y eso que no ha hecho más que empezar. Básicamente haremos la Great Ocean Road (el punto más conocido son los 12 Apóstoles) y el Grampians National Park.

Ya antes de llegar a Australia tenía obsesión por ver la Great Ocean Road y la verdad es que no sé porqué, ya que no es ni mucho menos uno de los lugares turísticos típicos de Australia. De todas formas a mi me gustó mucho, no es más que una carretera que transcurre cerca de la costa, donde se puede ir parando en algunos puntos específicos a contemplar playas o acantilados impresionantes. El paisaje en tierra es precioso, todo llenos de verdes praderas llenas de rebaños de vacas y ovejas, todo cuidadísimo. De todas formas uno de los puntos culminantes de la Great Ocean Road no iva a ser la costa en sí, ni los 12 Apóstoles, sino el par de horas que paramos en un bosque de eucalyptos para intentar ver koalas en su hábitat... y vaya si los vimos! Estaba lleno! Todos están agarrados a una rama de un árbol y se pasan el día durmiendo o comiendo, y aunque parecía que no íbamos a ver ninguno de cerca al final uno despertó de su letargo y empezó a bajar y subir por la rama mientras comía hojas. Fue sensacional! Menuda emoción! Creo que ver koalas era lo que más ilusión me hacía, pero no pensé que iva a verlos en su hábitat y de tan cerca.

A parte de a ver los koalas paramos en Bells Beach (playa surfera), Bay of Martirs, el London Bridge, Port Campbell y por supuesto a ver los 12 Apóstoles. Impresionante puesta de sol (también volvímos para el amanecer). El Grampians National Park también es muy bonito, vistas espectaculares a unos bosques bajos inmensos, y algunas formaciones rocosas típicas de Australia (Hollow Mountain). De todas formas lo que más me gustó otra vez no fue el parque en sí, sino que en una de las paradas vímos cantidad de canguros (en su hábitat otra vez, esto ya no es tan difícil ya que Australia está plagado de canguros) y pude acercarme a alguno de ellos. Otra vez sentí una gran emoción, otra de las cosas que había que ver en este país.

Para mi sorpresa la comida en la excursión (está todo incluido) no está nada mal, de hecho puedes hartarte en desayunos, comidas y cenas, así que estoy recuperando algo del peso que había perdido en Asia. Incluso comí carne de canguro, buenísima!