Nueva Zelanda es uno de los países que tenía más ganas de visitar. Primero porque todo el mundo me había dicho que es espectacular y segundo porque venían amigos a juntarse conmigo (Mireia, Ana y Bernat desde Barcelona y Nina, la chica francesa que conocí en Laos hace unos meses).
viernes, 25 de septiembre de 2009
Empieza la ruta por Nueva Zelanda
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Nueva Zelanda
sábado, 19 de septiembre de 2009
Cruzando el desierto hasta Alice Springs
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Australia
jueves, 17 de septiembre de 2009
De Melbourne a Adelaide
Ya antes de llegar a Australia tenía obsesión por ver la Great Ocean Road y la verdad es que no sé porqué, ya que no es ni mucho menos uno de los lugares turísticos típicos de Australia. De todas formas a mi me gustó mucho, no es más que una carretera que transcurre cerca de la costa, donde se puede ir parando en algunos puntos específicos a contemplar playas o acantilados impresionantes. El paisaje en tierra es precioso, todo llenos de verdes praderas llenas de rebaños de vacas y ovejas, todo cuidadísimo. De todas formas uno de los puntos culminantes de la Great Ocean Road no iva a ser la costa en sí, ni los 12 Apóstoles, sino el par de horas que paramos en un bosque de eucalyptos para intentar ver koalas en su hábitat... y vaya si los vimos! Estaba lleno! Todos están agarrados a una rama de un árbol y se pasan el día durmiendo o comiendo, y aunque parecía que no íbamos a ver ninguno de cerca al final uno despertó de su letargo y empezó a bajar y subir por la rama mientras comía hojas. Fue sensacional! Menuda emoción! Creo que ver koalas era lo que más ilusión me hacía, pero no pensé que iva a verlos en su hábitat y de tan cerca.
A parte de a ver los koalas paramos en Bells Beach (playa surfera), Bay of Martirs, el London Bridge, Port Campbell y por supuesto a ver los 12 Apóstoles. Impresionante puesta de sol (también volvímos para el amanecer). El Grampians National Park también es muy bonito, vistas espectaculares a unos bosques bajos inmensos, y algunas formaciones rocosas típicas de Australia (Hollow Mountain). De todas formas lo que más me gustó otra vez no fue el parque en sí, sino que en una de las paradas vímos cantidad de canguros (en su hábitat otra vez, esto ya no es tan difícil ya que Australia está plagado de canguros) y pude acercarme a alguno de ellos. Otra vez sentí una gran emoción, otra de las cosas que había que ver en este país.
Para mi sorpresa la comida en la excursión (está todo incluido) no está nada mal, de hecho puedes hartarte en desayunos, comidas y cenas, así que estoy recuperando algo del peso que había perdido en Asia. Incluso comí carne de canguro, buenísima!
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Australia
domingo, 6 de septiembre de 2009
Ya estoy en Australia!
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Australia
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Macau y Hong Kong
Macau y Hong Kong son dos excolonias (portuguesa e inglesa respectivamente) que han sido recientemente ˝devueltas˝ a China. De hecho las dos son bastante autónomas, ya que sólamente dependen de China para Asuntos Exteriores y Defensa, por lo cual que cada uno decida si los considera como países independientes o no (oficialmente no lo son, quedan dentro de la política o acuerdo de “un país, dos sistemas”).
Llegué a Macau en autobús desde Guangzhou y después de pasar la frontera crucé la ciudad caminando para buscar alojamiento barato. La verdad es que el cambio de precios en relación con China es considerable. Encontré alojamiento en Augusters Lodge, de lo más económico de la ciudad, y aún así pagué 120 HKD (aunque la moneda oficial de Macau es la Pataca – 1€ = 11 Patacas aprox. - se utiliza más el dólar de Hong Kong – 1€ = 10,5HKD aprox. -), unos 11 euros por noche, que comparado a los máximo 5 o 6 euros que pagaba en la parte más cara de China es mucho. Para comer, el plato más económico cuesta unos 20HKD (unos 2€), así que aquí ya si que empieza a ser más barato comprar comida en un supermercado o incluso en las cadenas de Fast Food (he comido más veces en el McDonalds en los días que he estado en Macau y Hong Kong que en muchos años).Macau es actualmente famosa gracias al juego, el cual es totalmente legal mientras en China (o en el “resto” de China) no. Eso provocó la llegada progresiva de complejos hoteleros y casinos hasta el punto de que hoy en día está considerada el “Las Vegas de Asia”, incluso parece ser que genera más ingresos que ésta. La mayoría de grandes casinos de Las Vegas están también en Macau, además de los tradicionales de la ciudad, como el Casino Lisboa que fue el primero de todos (ahora a parte del edificio tradicional hay una ampliación inmensa al lado llamada Grand Lisboa, uno de los emblemas de Macau). Así que me fui a dar una vuelta y a probar algo de suerte al MGM Grand Macau, Grand Lisboa (donde me senté a jugar un par de campeonatos de PokerStars – modalidad Texas Hold'em sin límite -, casi todas las manos acaban en all in, gané alguno pero no duré demasiado...), Venetian (impresionante, es una réplica de la Plaza de San Marco y las calles venecianas, incluso puedes darte un paseo en góndola por los canales), Hard Rock, etc.. La verdad es que los casinos son inmensos, y la mayoría estan abiertos las 24 horas del día, pero les falta algo de glamour o almenos eso me pareció a mi. En Macau la gente entra a los casinos como quien entra a un centro comercial, ni te piden identificación ni nada, ni siquiera me hicieron dejar la cámara de fotos en la entrada. La ciudad en sí tiene un aire portugués, de hecho me recordó bastante a Lisboa. Es bonita (el centro) y agradable de visitar, aunque en un par de días está todo visto si uno no está interesado en el juego.
De Macau pasé a Hong Kong en ferry (155HKD), directamente a la isla de Kowloon para buscar alojamiento barato (la principales islas son Hong Kong y Kowloon, las dos al lado y conectadas por metro). Fui directamente a Chung King Mansion, un edificio famoso en Hong Kong por disponer de cientos de hostels en su interior y por ser de lo más económico de la ciudad. Los precios oscilan entre 80 y 120HKD, y la verdad es que los sitios más baratos son algo básicos. No en vano el edificio fue designado en su día para pisos baratos destinados a un segmento de la población con poder adquisitivo bajo, y mejor no os cuento el estado del mismo y de algunas de las habitaciones y lavabos (aún así se encuentra en una zona privilegiada de la ciudad). En el primer sitio donde dormí me dediqué parte del tiempo a matar cucarachas y otros bichos en la habitación... Además el ambiente es curioso ya que en el lugar viven indios, paquistanís, árabes, africanos, asiáticos... y turistas occidentales en busca de alojamiento barato (en un mismo ascensor puedes juntarte con gente de distintas razas y procedencia variada). Yo después de tantos meses en Asia no me sentí incómodo, pero os aseguro que muchos no querríais dormir allí. La verdad es que Hong Kong me gustó bastante, es impresionante el skyline visto desde Kowloon o desde el pico Victoria y caminar por sus calles llenas de tiendas y carteles iluminados. Allí me junté con Alejandro (americano de orígen mejicano que conocí en Macau), Arturo e Iván (dos locos viajeros de Valladolid) durante un par de días, recorrimos juntos las calles y subimos a un par de rascacielos (al Financial Centre y al Bank of China).Por fin me voy de Asia! Mientras voy en el autobús hacia el aeropuerto recapacito sobre los siete meses anteriores y casi no me creo la cantidad de sitios, experiencias y gente diferente que he visto, vivido o conocido. La verdad es que Asia es apasionante, y aunque me ha agotado mentalmente creo que la voy a echar de menos. Aunque os cuente un poquito de lo que veo y lo que siento se me hace muy difícil describir completamente cada lugar, su ambiente, sus gentes, sus olores, colores, las sensaciones, etc. Creedme si os digo que hay muchísimo más de lo que aquí cuento o de lo que os pueda explicar cualquier viajero o agencia de viajes. Cada país tiene algo, y ese algo hay que comprobarlo in situ, porque lo que me impresiona a mí quizá no es lo mismo que le vaya a impresionar a otra persona ya que cada uno es sensible a diferentes aspectos o experiencias.
Me siento muy cansado, pero cuando ya estoy volando hacia Australia (vía Singapore, y los dos vuelos en el A-380 de Singapore Airlines, menudo bicho de avión, y menudo servicio que ofrece esta compañía) siento una ilusión renovada al pensar que cambio de país y a la vez de continente, y Australia ya me empieza a provocar algo de curiosidad. No llevo guía ni sé donde voy a dormir la primera noche en Sydney, pero si me he espavilado siete meses en Asia no me da ningún miedo Australia... Nos vemos en Oceanía!
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China
martes, 1 de septiembre de 2009
Las grandes ciudades del este
Beijing (o Pekín), en la provinvia de Hebei, es la capital de la República Popular China. Con una población de unos 13 millones de habitantes sólamente en el área urbana, yo pensaba que me iba a encontrar con una metropoli abarrotada y estresante. Pues nada de eso, almenos mi sensación no fue esa, es verdad que hay mucha gente, pero en ningún momento me sentí agobiado por la multitud, al contrario, me dio otra vez más sensación de tranquilidad que otra cosa. Estuvimos allí unos cuantos días ya que la ciudad y alrededores dan para mucho... para muchísimo!
Visitas obligadas que hicimos: la Ciudad Prohibida, Plaza de Tiananmen, el Palacio de Verano, la Gran Muralla (espectacular!, concretamente fuimos al acceso de Jinshanling y caminamos unos 8-10 km. por la muralla hasta el acceso de Simatai, recomendadísimo), caminar por algún Hutong (barrios antiguos típicos), el área olímpica (el estadio olímpico es muy bonito) y por supuesto las zonas de compras, impresionante zona comercial dedicada a la elcetrónica y los imprescindibles mercadillos de falsificaciones (fuimos al Silk Market y al Pearl Market). Además consigo arreglar mi cámara, por lo que todas las fotos vuelven a ser mías.

Cuando ya me había acostumbrado otra vez a viajar con un amigo, Edgar se tuvo que volver para Barcelona (fin de vacaciones), y la verdad es que me da bastante pereza seguir solo. Es como si volviese a empezar otra vez, decidir donde voy (porque desde Beijing tengo unos quince días para llegar a Hong Kong y todavía no he decidido por donde bajar...), donde alojarme, etc. Se me hace una montaña, menos mal que China me está gustando mucho y eso ayuda. Finalmente decido ir directamente a Shanghai, donde me alojaré en casa de mi amiga Fabiola (mejicana que conocí en Vietnam y que trabaja y vive en Shanghai).

Shanghai es la ciudad más cosmopolita de China (más de veinte millones de habitantes). Llena de rascacielos y de edificios residenciales, la verdad es que queda bastante poco de la China tradicional (los Yuyuan Gardens, el barrio antiguo y poco más). Así que durante una semana me dedico básicamente a descansar, a disfrutar de la buena compañía y a comer bien, es la primera vez que puedo ir a un supermercado y comprar cosas como carne, verduras, etc. Además Fabiola es una cocinera estupenda, y prepara platos mejicanos buenísimos!

De Shanghai decido irme a Guangzhou, ya que desde allí podré ir primero a Macau y después a Hong Kong, y la decisión resulta buena, ya que sin saberlo evito de casualidad a Morakot, el tifón que ha arrollado parte de Taiwan. De hecho en Shanghai lo notamos, incluso mi tren a Guangzhou sale con tres horas de retraso por su culpa, pero nada comparado con lo que se prevé en la provincia de Fujian, que era mi otra opción para bajar hacia el sur. Guangzhou es una de las ciudades más industriales de China, si alguien quiere hacer negocios tiene que ir allí, se nota que está lleno de gente de negocios. Me dedico otra vez a descansar y a pensar qué hacer en Australia, porque no tengo ni idea. Estoy tan cansado mentalmente que me planteo estar en Sydney o Melbourne sin moverme demasiado durante todo un mes. De momento me queda Macau y Hong Kong para cambiar de continente, aunque sé que voy a echar de menos Asia ya tengo ganas de bajar a Oceanía, llevo ya mucho tiempo por aquí.
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China
lunes, 31 de agosto de 2009
De Sichuan a Beijing

La provincia de Sichuan es otra de las destacables en China, por la cantidad de cosas interesantes que hay para ver por allí. Aún así no estuvimos demasiado en ella, ya que cambiamos el plan previsto sobre la marcha. Una vez descartado el ir a Tibet (por varios motivos, además de que vimos que bien vale la pena organizar un viaje de veinte o treinte días para visitar expresamente Tibet y una parte de la Ruta de la Seda, así que lo dejamos pendiente para otra ocasión) intentamos de todas formas adentrarnos en la zona pretibetana por el noroeste de Sichuan.

Así desde Chengdu (lo mejor de Chengdu fue ir a comer a Yongfa Elder Sweet Dumplings and Noodle House, los mejores dumplings que he comido nunca!) fuimos a Kangding, pequeña ciudad en la carretera que va a Lhasa donde pude renovar mi visado (160 y., me lo hicieron en el mismo día y válido por otros treinta días a contar desde la fecha de extensión) y donde pudimos visitar una lamasería en donde los monjes budistas nos invitaron a comer con ellos otra vez (en este caso estaban más pendientes de mirar la tele que de otra cosa, pero la experiencia fue muy curiosa). Para que os hagáis una pequeña idea de la poca información que maneja parte de la juventud China, en el hostel conocimos a unos cuantos chicos chinos que iban en bicicleta desde Chengdu a Lhasa (es bastante típico por lo que parece...). Cuando le expliqué a uno de ellos que a mi me hubiera gustado ir a Lhasa pero que lo descarté por las dificultades para ir allí me dijo "pero si no es nada difícil!", a lo que le respondo "para nosotros sí, a parte de un permiso que tarda cinco días en llegar tenemos que ir con un grupo de turistas y contratar un guía!". El chico se rie y me contesta "no necesitas guía hombre, es muy fácil ir a Lhasa, sigues la única carretera que hay y llegas" (y se vuelve a reir)... Santa inocencia! No tienen ni idea de las dificultades que nos ponen para ir al Tibet... además de que nos cuesta algo caro (en proporción a los precios del resto de China) y sólo podemos ir a Lhasa y alrededores cercanos (para moverse más se necesita un permiso militar). Cuando se lo explicas y lo entienden se sienten algo mal, te piden disculpas y te dicen que no entienden porqué eso es así...

De Kangding fuimos a Tagong y... qué gran acierto! El trayecto para llegar al pueblo en sí es espectacular, horizontes montañosos con algún pico de más de 7.000 m. y preciosas praderas verdes alrededor de la carretera (más bien camino de cabras) llenas de rebaños de Yaks y asentamientos de nómadas tibetanos que los vigilan. Tagong es un pueblo increíble, ambiente puramente tibetano y cierto toque a lo Mad Max, la sensación es la de estar en un sitio perdidísimo y parece que el pueblo esté medio abandonado (pero no es así). De vez en cuando pasa por la carretera desierta un local (rasgos tibetanos, piel morena, cabello largo moreno y vestimentas típicas) conduciendo una moto, con un estilo algo curioso, y a veces llevando a algún monje budista de paquete... Os aseguro que la estampa es bastante alucinante. La gente local estaba en lo alto de una colina cercana al pueblo adornándola con las típicas banderitas de colores tibetanas, según nos pareció a la vista de un festival de caballos próximo. Nos acercamos y fue genial!, unas vistas preciosas y además nos estuvimos haciendo fotos con ellos (a petición suya esta vez).

El plan era seguir hacia el norte para casi llegar a la frontera con Tibet y después seguir hacia Beijing vía Xining, pero el gobierno chino pone todas las dificultades posibles para que los extranjeros no se adentren en la zona pretibetana. Así cuando vas a comprar un billete de autobús a depende de qué sitios te dicen que no les está permitido vendértelo porque eres extranjero, y además el roaming internacional está inhabilitado en la zona. Aún así se puede continuar a base de contratar taxis privados, pero evidentemente sale mucho más caro y el problema principal en nuestro caso era no saber exactamente cuántos días tardaríamos en llegar a Xining (puede surgir cualquier contratiempo en este tipo de trayectos). Teniendo en cuenta que China es tan grande y si no ves una cosa ves otra (igual de espectacular) y que ya habíamos decidido que habrá un próximo viaje dedicado a Tibet, pre-Tibet y Ruta de la Seda decidimos volver a atrás e ir a Beijing vía Xi'an y Pingyao.

Xi'an no decepcionó, es una ciudad con una parte central muy bonita, sobretodo el barrio musulmán (donde probar especialidades locales buenísimas) y las murallas... El ejército de soldados de Terracota es asimismo impresionante, pero más que nada por pensar que tiene más de 2.000 años, almenos a mi no me sorprendió tanto visualmente. Y Pingyao es uno de los pueblos tradicionales que sobrevive al paso del tiempo sin necesidad de renovaciones masivas como en otros casos.


Algunos os preguntaréis si los chinos hablan inglés... Pues no demasiado, pero en contra de lo que otros viajeros me habían contado no tuve demasiadas complicacions a la hora de comunicarme. Ya sea porque se te acerca algún chic@ universitario (la mayoría estudian inglés en la universidad) a ayudarte (recuerdo a George en la estación de tren de Huaihua o a Nancy y Peng Xiang Li, dos chicas majísimas que estuvieros con nosotros toda la noche en la estación de tren de Chengdu - en la calle - y nos ayudaron a preguntar por el billete y finalmente a comprar un billete de autobús a Xi'an), ya sea por gestos (una sonrisa en la cara siempre ayuda) o ya sea por el poco chino que aprendí y que me fue bastante útil (algunas frases básicas y los números, super útiles, a veces podía llevar una negociación entera en chino, o lo que sería más útil incluso, hacerse el tonto al principio y bajar el precio en inglés o por gestos y entonces empezar a hablar algo en chino, a lo que el vendedor se queda blanco, como pensando "a este no le saco de más", te sonríe y normalmente consigues el precio mínimo...). A los que estéis interesados os puedo dar bastantes consejos en cuanto a negociación de precios en Asia... Después de siete meses negociando para casi todo me siento bastante experto en el tema, incluso capaz de ir al Corte Inglés y conseguir un descuento!


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China
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