domingo, 10 de julio de 2011

Trek al Campo Base del Everest (III)

(la roca negra en el centro de la foto es el Everest)
Día 7: descanso en Gokyo (caminata hasta el 5th Lake)

Toca día de descanso en Gokyo. Descanso relativo, porque me voy con Peter a visitar el 5th Lake. Mi guia, Dil, ha tenido diarreas toda la noche así que se va a quedar en el lodge descansando. Salimos hacia las 7:30 pasadas. Vamos caminando al lado del glaciar Ngozumba, el más grande de Nepal. está cubierto de arena y piedras, pero an algunos puntos está abierto y se ven las paredes de hielo que hay debajo y algunos pequeños lagos semihelados. Además de vez en cuando se escuchan piedras caer, tanto en algún lago como desde alguna cumbre cercana, lo que resulta bastante impresionante.

Llegamos al 4th Lake en una media hora o algo más (es el más bonito) y después de otra hora y media llegamos al 5th Lake. No tiene mucho de especial pero las vistas son bastante buenas. Según mi mapa creo que tenemos el Chakung a la izquierda (7.029 msnm.), pero no estamos seguros, incluso hay algún guía por allí que tampoco nos lo sabe decir (seguramente Dil sí que lo sabría...). Si no es ese podría ser algún seismil, que no tiene ni nombre en el mapa. Justo delante tenemos varios seismiles (como el Cholo, 6.089 msnm.) y algún cincomil. Estamos un buen rato contemplando el paisaje y nos volvemos a Gokyo, donde llegamos a las 12:30 del mediodía.


(la roca negra de la izquierda en la foto es el Everest)

Día 8: de Gokyo (4.790 msnm.) a Thangnag (4.700 msnm) y ascensión al Gokyo RI (5.360 msnm.)

Me despierta Dil a las 5 de la mañana ya que tengo la intención de subir al Gokyo RI, pero dice que él no viene (sigue con sus problemas de estómago). A Peter también le da pereza y se queda descansando. Se supone que desde la cima del Gokyo RI hay muy buenas vistas del Everest, siempre que el día esté despejado, y las mejores opciones de conseguir esto es subir al amanecer. Yo la verdad es que estoy algo harto de tanto descanso, me aburro mucho en los lodges por las tardes y duermo suficientes horas.


Así que me preparo y salgo para la cima. La subida es dura, pero me siento muy fuerte esa mañana. Así que voy bastante rápido y llego a la cima (5.360 msnm.) en una hora y media. Sigue nublado, y no tiene muy buena pinta. De todas formas el horizonte se despeja algo durante cinco minutos y puedo sacar algunas fotos espectaculares. Estoy bastante tiempo en la cima pero como no veo opciones de nada mejor me bajo otra vez a Gokyo a desayunar, esta vez tortilla de atún. De momento no hay rastro de ampollas en mis pies, y eso que alguien me aseguró que saldrían sí o sí (creo que he tenido suerte con las botas que me compré, son bastante cómodas y van a evitarme mucho sufrimiento...).

Descanso un rato en el salón (donde está la estufa encendida, que alimentan con excrementos de Yak secos), y salimos de Gokyo casi a las 11. Llegamos a Thangnag en dos horas. Por el camino hemos cruzado el glaciar, y nos alojamos en el hotel Khumbila. Aunque el alojamiento sigue costando lo mismo (compartimos Peter y yo habitación doble por 200 rp, 100 rp cada uno), la comida es más cara que en pueblos anteriores. Pago 600 rp. por un Dhal Bhat, y además sin verduras porqué no tienen, así que le pido que me pongan queso en substitución (menos mal que sí tenían patatas...).

Por la tarde empieza a nevar bastante, y aunque Dil dice que es normal no las tengo todas conmigo... Al día siguiente tenemos que cruzar el Cho La Pass, quizá la jornada más dura del trek según mucha gente, y si está nevando puede ser algo complicado. Incluso hay gente que lleva crampones por si acaso (además de ir super equipados). Yo no llevo nada, y Dil me consuela diciendo que no me preocupe, que todo está controlado. Esa noche ceno una lata de sardinas que me regaló Peter, con unos crackers, me sienta genial! a estas alturas se agradece comer algo que no sea arroz, pasta, patata...



Día 9: de Thangnag (4.700 msnm.) a Lobuche (4.910 msnm.) por el Cho La Pass (5.330 msnm.)

Despertamos a las 4:35 de la mañana. Está todo absolutamente nevado, me empieza a entrar el nerviosismo (no quiero quedarme atascado en ese pueblo, la verdad). Vamos a desayunar (hoy toca porridge ya que necesitaremos energías seguramente) y Dil sigue diciendo que no pasa nada. Salimos a las 5:30, hay otro grupo delante nuestro, pero les adelantamos rápido. Curiosamente el perro Daryl, al que conocimos en el lodge de Gokyo y que se alimenta de los restos de comida que dejan los excursionistas, está ahí, siguiendo al otro grupo. En algún momento parece que el cielo se está despejando por fin, pero no es así.

Se despeja el tiempo justo para sacar alguna foto del amanecer en las montañas que dejamos atrás, pero por delante se ve todo muy oscuro. Llegamos los primeros a una especie de cumbre... no se ve nada a partir de los 80 metros aproximadamente. Dil dice que continuemos, el otro grupo se queda parado detrás, evaluando la situación (incluso los porteadores parece que no quieren ir los primeros). Nosotros seguimos, pero en 10 minutos ya nos hemos perdido. Dil dice que si encuentra unas rocas se puede orientar, pero tardamos unos 15 minutos en encontrarlas, dando vueltas por el mismo sitio. Cuando las encontramos empezamos a subir, y también empieza a nevar otra vez.

La subida se hace durísima, pero no por el cansancio o porque el suelo esté totalmente tapado de nieve. De hecho al haber una buena capa de nieve virgen es mucho más fácil subir, ya que ni siquiera vamos mirando donde hay agujeros entre las rocas o no, la nieve virgen lo ha tapado todo y amortigua nuestro peso, podemos caminar sin mirar donde pisamos. De vez en cuando uno pisa y se hunde hasta la rodilla, pero bueno, es lo que hay. Me entra nieve en las botas, eso va a hacer todo más incómodo. Lo que peor llevo es el estado mental, estoy algo asustado por las consiciones, ya que en teoria es el paso más difícil y peligroso, y además está nevando.

De todas formas conseguimos llegar arriba lentamente, hemos tardado unas cuatro horas desde que salimos. El paisaje es otra vez espectacular (estamos a 5.330 msnm.), pero está bastante tapado así que no vemos el Everest en esta ocasión. Al rato de estar en la cima va llegando algún porteador, no sabemos nada del otro grupo, si habrán seguido o habrán dado marcha atrás. Los porteadores van silvando cada poco tiempo, haciéndose señales entre ellos para marcar el camino y como señal de que siguen bien. Empezamos a bajar, el paisaje nevado y helado es muy bonito, pero se hace difícil. Además tengo agua dentro de mis botas. Tardamos otras dos horas en llegar a Dzonglha (4.830 msnm.). Dil me dijo que no íbamos a quedarnos a dormir allí porqué el alojamiento es muy malo, así que la meta es Lobuche. Peter va cansadísimo y dice que para a comer algo. Yo no quiero parar, quiero llegar cuanto antes a Lobuche para secar mi calzado, y sigo con Dil. Peter dice que saldrá en media hora y nos veremos en Lobuche. Sigo con Dil bastante rápido, vamos cansadísimos pero parece que una fuerza externa nos arrastra, los dos tenemos unas ganas infinitas de llegar al destino.

Tardamos otras dos horas en llegar a Lobuche (4.910 msnm.), en total hemos caminado ocho horas, y en unas condiciones nada cómodas, estoy rebentado. No me ha parecido nada fácil el camino final, quiero decir que parecía bastante sencillo perderse... Y Peter no llega a Lobuche esa noche. Evidentemente días después sabré que se perdió intentando llegar a Lobuche, y tuvo que regresar a Dzonglha a dormir. En esta ocasión me ha servido de mucho llevar guía...

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