Esto huele a India, suena a India... se respira India auténtica por todos sitios, y eso me hace sentir el encanto que recordaba de India y los aspectos no tan encantadores que también sabía que iba a volver a encontrar. Encuentro un baño destrás de una puerta de aluminio. En el Rajasthan hay problemas de agua potable, pero si algún día hubo falta de agua la trajeron en cubos de un tanque llenito que tenían y que movían con un tractor. Además me trataron en todo momento como a un huésped de honor, así que no me faltó nada de lo básico (aunque viví en todo momento como ellos). El agua era siempre mineral en la casa de VP, incluso con la que hacían los hielos.
Al anochecer llegó una banda de música, muy curiosa, además de sus instrumentos llevaban un carrito con un amplificador y de todo ello salía una música India festiva. En un momento dado apareció un caballo totalmente adornado y vestido de gala (antiguamente se usaban mucho más los elefantes, y me habían dicho que era posible que apareciera uno, pero al final parece que no pudo ser). Lo llevaron hasta la puerta de la casa de la familia y allí apareció VP vestido con el traje típico rajput de gala, muy elegante la verdad. Además todos se dejan el típico bigote de su casta, me gustó mucho ver fotos antiguas en una pared donde aparecían abuelos y bisabuelos, parecía la auténtica India de los Maharajás. Era como la despedida de la madre al novio (eso interpreté yo), ya que en la puerta salieron las mujeres y le hicieron una especie de despedida. Se montó al caballo y fuímos en procesión a dar una vuelta por el pueblo. Antes de volver a la carpa entró a otra casa a cambiarse de ropa. El novio ya no puede entrar a la casa de su clan si no es con su esposa, la cual iríamos a buscar a su pueblo al día siguiente. Ya en la carpa música, bebida (agua, cerveza o whisky) y comida (aperitivos como papadum, cacahuetes, etc., y como platos fuertes había white mutton y red mutton, a parte de dhal y chapatis). Presentación de amigos con los que bebimos y comimos hasta altas horas de la noche. La mayoría de invitados se quedó a dormir en la casa (dormían en una especie de colchones en el patio exterior, y la verdad es que se estaba genial, no os he dicho que al mediodía se llegaban a los 45ºC en la zona...).
Al día siguiente iríamos en comitiva al pueblo de la familia de la novia, Bhatkheri (en Madhya Pradesh), donde se celebrará la ceremonia nupcial. Una vez casada, la chica deja de estar en su clan familiar para pasar al clan del marido. Los matrimonios en el Rajasthan están consensuados por las familias, en principio uno no puede decidir casarse con nadie si las familias de ambos están de acuerdo. Es posible separse (siempre que las dos familias lo consientan), aunque en India el ratio de separacions y divorcios es muy bajo. Si esto sucede el hombre puede volver a casarse pero la mujer no. Incluso si la mujer se queda viuda no puede volver a casarse, lo cual a veces es un problema importante para ella, ya que la familia de origen no tiene porqué volver a aceptarla en su clan y ésta entonces tiene que buscar sustento por sí misma, lo cual en India y sin un hombre no es fácil (al margen de todo esto quedan las ciudades grandes, donde la vida está algo mas modernizada, o no tan ligada a las tradiciones y a la religión como en las zonas rurales). Si una mujer joven se queda viuda va a tener serias dificultades, por eso hay un movimiento interno en el Rajasthan que intenta suavizar las tradiciones y reglas en algunos casos concretos, como por ejemplo ese, en el cual se le permitiría a la joven casarse otra vez de forma excepcional.
Llegamos a un hotelito cerca de Bhatkheri en unas 6 horas de coche. Allí nos alojaremos (el hotel lo pone la familia de la novia). Allí nos cambiamos, VP se viste de gala otra vez y a mi me prestan un traje típico rajput (únicamente me falta el turbante, tema que no dio tiempo a gestionar). Una vez preparados y al anochecer vamos toda la comitiva del novio hacia el pueblo. A VP le espera otro caballo adornado de gala, se sube a él y recorremos parte del pueblo hacia la casa familiar de ella. A los dos lados toda la gente del pueblo mirándonos (y muchas miradas en mi, lo tengo ya asumido). Llegamos a una plaza donde nos reciben la familia de parte de la novia, nos ponen unos collares de flores amarillas en señal de bienvenida (de los séis o siete que colocan yo recibo cinco...). Desde ahí llegamos a la casa familiar de ella, resulta que está dentro del fuerte real, de hecho ella pertenece a la familia real del pueblo y distrito. En un patio interior están las mujeres y allí se celebrará la ceremonia. Hacen una recepción al novio y entra en el recinto interior, con él novio sólo pueden entrar dos de sus amigos o familiares, yo soy uno de ellos. Los demás se van a una carpa que se ha preparado en otro patio exterior, a tomar algo mientras esperan el retorno del novio. Dentro del reciento de las mujeres el ambiente es espectacular, una luz tenue ilumina la estancia, llena de colores, cojines donde se estiran las mujeres y niños pequeños y en el centro un espacio reservado con utensilios, bandejas y cojines preparado para la ceremonia. VP entra en otra estancia de donde saldrá enlazado a su futura mujer, mediante una cinta en sus muñecas.
Me resulta muy especial estar dentro del recinto donde están las mujeres, ya que normalmente es un ambiente muy cerrado y muy poco mostrado al exterior. Me sorprende lo natural que resulta para ellos, y también me sorprende la cordialidad con la que me tratan, incluso las chicas y algún niño pequeño que hablan inglés me preguntan en todo momento si quiero tomar o comer algo. Todo ello y los colores, olores y ambiente típico de India hacen que sea un momento mágico. Las mujeres casadas llevan la cara tapada con su sari mientras que las jóvenes solteras no tienen porqué tapársela. Cuando los novios regresan empieza la ceremonia principal. Hay un cura y va recitando lo que parecen versos o sermones. Al mismo tiempo va avivando una fogata que hay en el centro. Los novios con las muñecas enlazadas están sentados en uno de los lados, y detrás las chicas solteras de la familia. A los lados otras mujeres, adivino que son la madre de ella y las tías. El ritual dura entre una hora y dos horas. Cuando acaba salgo con VP a la carpa donde bebemos y cenamos (otra vez los platos principales son white mutton y red mutton con arroz blanco y chapatis) antes de ir a dormir al hotel (VP viene con nosotros, de hecho comparto habitación con él).
Regresamos a Kharwa (el pueblo de él), ya con su mujer y después de otras cinco o séis horas de viaje. Allí le hacen una recepción a la mujer (ahora pasa a ser miembro del clan de su marido) y recorren algunas estancias de la casa. Duermo en el patio exterior. Por la mañana siguen los rituales, las mujeres recorren todas las estancias de la casa, tanto interiores como exteriores, y el marido lleva a la mujer detrás atada con una especie de lazo. Es como si le estuvieran enseñando las dependencias de la casa familiar. Ya por la tarde me despido de los que aún están por allí y VP me acerca a la carretera, desde donde tomo un bus local a Ajmer. Como el Volvo bus está lleno tengo que tomar otro bus local a Jaipur, donde salen Volvo bus cada 20 minutos. Pero al llegar está todo vendido, ups... así que tengo que comprar otro billete de bus local (pero con aire acondicionado almenos) a Delhi. toda la noche viejando para llegar al aeropuerto, ya que a media mañana sale mi avión para Kathmandú. Ha sido una experiencia muy auténtica, y aunque en algún momento también me he sentido incómodo por lo extraño de la situación la verdad es que ha sido increible. Pero bueno, ahora ya pienso en llegar a Nepal y en mi trek al campo base del Everest... Pero eso ya queda para próximos artículos.





Ya de noche subimos al terrado de uno dels hospicios que hay en el Ghat (en los hospiscios está la gente enferma o ancianos esperando a morir) y a una de las chicas francesas se le escapó el flash cuando hacía una foto....enseguida teníamos a los empleados del Ghat acorralandonos y diciendonos de forma algo agresiva que ibamos a tener serios problemas. Según ellos teníamos que pagar unas 2.000 o 5.000 rúpias por cabeza, y que la policía estaba viniendo. Al principio hubo unos cuantos minutos de tensión, pero después vimos que todo era un montaje para intentar que pagáramos algo de dinero. Al final y después de estar discutiendo (con algún que otro empujoncillo) durante más de media hora nos fuímos sin pagar una rúpia, aunque para pasar el susto tuvimos que ir a tomar una cervezas. Este no fue el caso pero nos ha pasado varías veces que la gente local nos confunde con policías (no se qué tipo de policía se creen que somos...). Algunas veces hemos parado por la carretera en un accidente o en una obra o poblado a hacer fotos y se nos acercaba la gente pero con algo de respeto. Nuestro conductor nos explicó riendo que el motivo era ese.
Durante las ceremonias Carmen se hizo amiga de 2 niñas pequeñas (10-12 años), y resulta que había un chico ruso acercandose mucho y acariciando una de ellas. Al preguntar a nuestros amigos locales nos explicaron que una de ellas se dedica a la prostitución, y el rusa trataba de irse con ella. Intentamos a toda costa que la niña viniera con nosotros a cenar para que no estuviera con el ruso, pero parecía difícil porque la niña tambien queria (por el dinero). Asi que en un momento dado cogimos al ruso por banda y Joan y Alex le empezaron a interrogar en plan quién era, qué hacia allí, y algo de discurso moral por lo que creíamos que intentaba hacer. Supongo que el ruso (28 años) se olió el problema (Joan incluso llego a amenazarle con buenas maneras) y nos dijo que pensaría en ello y se fue. La niña no entendía nada y se hechó a llorar. Más tarde vino su madre y se lió un buen follón, ya que estaba algo enfadada con nosotros, diciendo que quién éramos para decir lo que tenía que hacer su hija o lo que no. Lo bueno es que la gente local que había por allí se puso de nuestro lado y alguno nos dio las gracias. La niña se vino con nosotros a tomar un té, se hartó de llorar y después se fue a casa con su madre.A todo esto nuestros amigos los chicos locales nos estaban preparando la cena a orillas del Ganjes (ya era tarde para ir a la otra orilla del rio). Compraron para hacer chapati, dhal, verduras y arroz (vamos, el típico Thali), cervezas y whisky. Lo bueno fue cuando vimos que estaban amasando el chapati con agua directamente del Ganjes (dicen que el rio más contaminado del mundo, me podeis ver amasando en la foto de arriba)...buff, en ese momento nos reímos todos pero se nos quitó el hambe de golpe.
Tuvimos que decirles que no podíamos comer eso, y fueron a comprar otro quilo de chapati para amasarlo con agua mineral. Fuimos a cenar dentro del bote de uno de ellos (amarrado a la orilla del Main Ghat), y cuando estábamos dentro llegó un policía. Otro momento de tensión, se sentó y empezó a preguntarnos que qué hacíamos allí. Al final habló con uno de los chicos locales y se fue (está prohibido beber alcohol en las terrazas y por la calle, suerte que la caja de cerveza estaba escondida). Al final comimos el Thali y bebimos con los chavales, todavía no sabemos muy bien si la cena estaba hecha con agua del Ganjes o no, pero almenos Joan y yo no tuvimos ningún problema de estómago.


Es un edificio fúnebre mandado construir por el emperador Shah Mahal en honor a su esposa favorita, la cual falleció durante un parto después de haberle dado 14 hijos. La construcción se inició en el año 1631 y tardaron 22 años en acabarlo. Costó 3 millones de rupias (más de 60 millones de euros en la actualidad) y trabajaron unas 20.000 personas.

En Udaipur nos alojamos en el Kalika Palace hotel. Nos hicimos amigos del dueño, Vipi, un chico bastante majo de 26 anos y descendiente de familia rica de Ajmer, que nos invitó a bebida y cena durante dos días y preparó una fiesta para nuestra segunda noche allí (el día de la República en India). Pusimos algo de música y estuvimos bailando y tocando la guitarra que tenían dos ingleses, fue la primera semi fiesta del viaje. Vipi nos contó que tiene un matrimonio apalabrado por sus padres con la hija de unos amigos desde hace un mes y para dentro de dos años. Nos dijo que aún no conoce a su novia en persona, solamente en foto y por teléfono. De hecho esa noche le llamó ella mientras estaba con nosotros y dijo que no tenía ganas de contestar...Cuando le preguntamos si sus padres le habían consultado antes de decidir nada dijo que sí....Cuando nos fuimos Vipi no nos quiso cobrar nada, así que le dejamos una buena propina para los chicos que trabajan allí. En el mismo hotel conocimos a dos belgas que venían en un Porsche Carrera antiguo, Estan haciendo un viaje desde Bélgica hasta China con el Porsche; guapísimo!
La verdad es que cada día pasan cosas que no te esperas y cuando menos te las esperas. Da igual si estás visitando algun punto turístico, o en el hotel descansando o en el coche de viaje, en cualquier momento puede pasar algo, es lo bonito de este tipo de viajes. Lo único malo hasta el momento, estamos algo agobiados de India (almenos de la parte que hemos hecho hasta ahora), no tener oportunidad de comerme un buen bocata de jamón serrano y que a nuestro chófer el otro día le robaron 5.000 rupias del coche destinadas a combustible y otros gastos mientras dormía (se lo descontaran del sueldo, aunque creo que no cobra ni esa cantidad en un mes).


